
El tribunal de alzada en lo penal de Vera realizó la audiencia de apelación para el condenado Godoy, que era menor de edad al momento del hecho ocurrido en julio de 2020 en Reconquista.
El fiscal Nicolás Maglier brindó precisiones sobre la audiencia de apelación realizada en torno a uno de los condenados por el femicidio de Rocío Vera, ocurrido en 2020.
Según explicó, el planteo judicial involucra al joven de apellido Godoy, quien al momento del hecho era menor de edad, fue juzgado bajo el régimen de responsabilidad penal juvenil y condenado a 10 años de prisión.
“Se trató de dos cuestiones”, indicó Maglier. Por un lado, el Ministerio Público de la Acusación apeló la decisión de primera instancia que había dispuesto que la condena se cumpliera bajo modalidad domiciliaria.
“El juez en primera instancia había resuelto, en base a ciertas argumentaciones que hacen a la especialidad del derecho penal juvenil, la ejecución en modalidad domiciliaria de la condena”, señaló el fiscal. “Nosotros apelamos eso, entendiendo que no corresponde”.
Por otra parte, la defensa del condenado solicitó la absolución, argumentando que no debía aplicarse una pena en este caso.
Maglier explicó que el sistema penal juvenil contempla distintas etapas procesales: primero se determina la responsabilidad penal del menor y luego se analiza si corresponde aplicar una pena y cuál debe ser.
“La defensa solicitó la absolución entendiendo que no correspondía la aplicación de pena, que es un tópico que se trata en materia de menores”, sostuvo.
El fiscal aclaró que la audiencia realizada este miércoles no tuvo resolución inmediata y que ahora deberá decidir la Cámara integrada por los conjueces Sixto González (presidente), Aníbal Marchetti y Franco Corchuelo.
“Sobre esta última sentencia recayeron ambos recursos que fueron tratados hoy en audiencia”, concluyó.
Perpetuas
En el marco de un juicio oral de primera instancia realizado en 2023, Leonardo Gastón Godoy y Fagundes habían sido condenados a prisión perpetua, mientras que Juan Daniel Godoy y Altamirano fueron absueltos. El MPA apeló ese fallo, y en 2024, la Cámara de Apelaciones de Vera revocó la absolución de Juan Daniel Godoy y de Altamirano, y los condenó a prisión perpetua.
Luego, en abril de 2025, los camaristas Alejandro Tizón, Roberto Reyes y Fabio Mudry resolvieron nuevas apelaciones y confirmaron las condenas a prisión perpetua impuestas a los cuatro hombres por la coautoría del femicidio de Rocío Vera, de 14 años, a quien también abusaron sexualmente antes de quitarle la vida.
Fueron hallados culpables por unanimidad de los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado (por participación de dos o más personas y menores de edad) en concurso real con homicidio cuádruplemente agravado (por alevosía, criminis causa, violencia de género y participación de menores).
Agresión grupal
En la acusación, los fiscales del MPA habían indicado que “el hecho ilícito fue cometido durante las primeras horas del sábado 11 de julio de 2020, época en la que la víctima iba a la escuela secundaria”.
En tal sentido, precisaron que “el cadáver fue encontrado dos días después en un descampado ubicado en las inmediaciones del cruce entre la calle San Martín de Reconquista y la ruta nacional número 9”.
“La adolescente sufrió una agresión grupal sumamente violenta por parte de los seis condenados”, subrayaron.
“La abusaron sexualmente en reiteradas oportunidades; la arrastraron por el suelo y sobre un fogón encendido; la cargaron en sus brazos para que pasara por el hueco de un alambrado; le quitaron la vida mediante golpes, y la empujaron para que su cuerpo quedara oculto entre las malezas”, especificaron en aquel momento.
Un crimen brutal
Producto de la agresión demencial, la adolescente Rocío Vera sufrió ocho fracturas en la cabeza, tres de ellas en la zona mala, maxilar y esfenoidal causadas con un palo de 60 centímetros, y un golpe en la región auricular asestado con un hierro; hemorragia por la nariz, lesiones externas, quemaduras de segundo y tercer grado, ya que cayó sobre un fuego con el que cocinaban un guiso; lesiones post mortem en los glúteos, producto de haber sido arrastrada; numerosas muestras de semen en el cuerpo por abusos sexuales reiterados dentro y fuera de la casa del horror.






















