El ingeniero Eduardo González recordó a Carignan

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Lo hizo a través de una nota remitida a los medios locales en la que expresa textualmente:

“Nací en Vera y después de terminar el colegio secundario, me fui de la ciudad, a la que volvía solo esporádicamente.

Quiero en principio decir que hacía más de cuarenta años que no tenía contacto con Raúl.
Por esta razón, cuando recibí la noticia de su muerte, me paralicé con un nudo en la garganta y decidí analizar la razón por la cual su figura tenía aún en mí, ese fuerte impacto, a pesar del tiempo y la distancia.

Raúl era empleado del almacén de mi padre y, cuando yo era un adolescente, venía todos los días a mi casa, a buscar el café que hacía mi madre, para repartirlo a sus compañeros de oficina.

Desde ese humilde comienzo, su dedicación, continuidad en el esfuerzo, honestidad e inteligencia, le permitió llegar a la Gerencia de la Sucursal de Automotores.
Durante todo este proceso, además, se convierte en un hombre de confianza para mi padre y se genera un gran afecto entre ambos.

Luego, la vida le fue dando otras oportunidades importantes, hasta llegar a ser Intendente de la Ciudad.

No es mi intención hacer un raconto de las actividades y los logros de Raúl, que fueron muchos y variados.

Era un buen político, siempre dentro de una línea de honestidad y trabajo comunitario; al retirarse, dejó un mundo mejor que el existente al iniciar su gestión. Ese, su legado y el recuerdo cariñoso de todos los trabajaron con y para él es una demostración de su valía como persona

En este razonamiento está el secreto de mi dolor por su pérdida, y mi deseo de abrazar a sus familiares y transmitirles mi admiración y respeto por haber acompañado y sostenido hasta el final, la vida de un verdadero Hombre”.