El maltrato afecta la arquitectura del cerebro a cualquier edad

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Así como un golpe en la cabeza puede dañarlo de forma inmediata, el maltrato psíquico prolongado puede afectar al cerebro de manera progresiva.

La violencia contra las personas de edad puede adoptar muchas formas y se produce en todas las esferas sociales. Puede realizarse de manera intencionada, como también puede ocurrir por desconocimiento de manera no intencionada, en el medio familiar, comunitario, institucional y desde el estado.

Durante las últimas tres décadas ha cambiado nuestra comprensión acerca del cerebro maduro. Las redes neuronales distan mucho de ser fijas e inmutables y existen multitud de factores que lo moldean a cualquier edad. Existen moduladores positivos tales como el aprendizaje, el ejercicio físico, el cariño humano y tambíen negativos que generan diferentes niveles de estrés. El maltrato a los adultos mayores se encuentra entre estos últimos, se refiere a cualquier acción u omisión que produce daño y que vulnera el respeto a su dignidad y el ejercicio de sus derechos como persona.

Se reconoce ampliamente el papel de los corticoides que generamos los seres humanos como motor de la respuesta sistémica ante el estrés. Los niveles crónicamente elevados de esta hormona potencia trastornos digestivos, sobrepeso, hipertensión arterial y déficits en el sistema inmune, por nombrar solo algunos. Pero el estrés no solo afecta el cuerpo del cuello hacia abajo, sino también del cuello hacia arriba. Las zonas cerebrales más alteradas por el maltrato son la corteza prefrontal, la amígdala y el hipocampo, zonas que juegan un papel crucial en las emociones, el estado de hiperalerta continuo y la memoria, respectivamente . Los cambios estructurales y funcionales que tienen lugar como consecuencia de ansiedad y/o una depresión grave son la reducción en volumen, tamaño neuronal y densidad, junto con alteraciones en el flujo sanguíneo cerebral y el metabolismo.

El significado de estas observaciones se ve fortalecido por estudios de neuroimagen in vivo realizados con pacientes que padecían trastornos afectivos; dichos estudios apuntan de forma consistente que el daño producido juegan un papel agravamiento en enfermedades como las demencias. Los hallazgos de análisis post-mortem de tejidos humanos corroboran los resultados obtenidos, dado que ponen de manifiesto que la arquitectura neuronal se encuentra alterada en pacientes que sufren maltrato crónico.

Aprovechemos el día de la fecha en la que la OMS impulsa a nivel mundial la toma de conciencia respecto al trato del adulto mayor, proyectando nuestra propia realidad, imaginando nuestra propia vejez y reflexionando en cómo nos gustaría ser tratados.

Médico neurólogo – Master en Neurociencias (mat. 5010)