
Se trata de Jorge Javier Gómez, a quien le impusieron nueve años de prisión en un juicio oral y público que se desarrolló en los tribunales reconquistenses. La pena también se le impuso por coacciones y amenazas en perjuicio de la misma víctima y por dañar con un palo el auto de ella. La fiscal que representó al MPA en el debate fue Georgina Díaz.
Un hombre de 49 años identificado como Jorge Javier Gómez fue condenado a nueve años de prisión por abusar sexualmente de su expareja en Reconquista. La sentencia fue resuelta por el juez Gustavo Gon en el marco de un juicio oral y público que se desarrolló en los tribunales reconquistenses.
La fiscal que representó al MPA en el debate fue Georgina Díaz, quien valoró la sentencia condenatoria. “El magistrado coincidió con las calificaciones legales que solicitamos en la acusación y en nuestros alegatos, y además impuso una pena solo un año menor a la que habíamos pedido”, remarcó la fiscal.
Sometimiento
La fiscal Díaz explicó que “toda la prueba producida en el juicio nos permitió acreditar que la víctima fue sometida a abusos sexuales durante cuatro años, entre 2020 y 2024”.
“La víctima relató cada uno de los hechos ilícitos cometidos por el acusado contra su integridad sexual y sus libertades”, valoró la funcionaria del MPA y agregó que “también brindó precisiones acerca de los períodos temporales en los que sufrió los abusos y pudo detallar la situación contextual e intrafamiliar”.
La representante del MPA subrayó que “la víctima habló de amenazas, coacciones, hostigamiento, cosificación, abusos sexuales y aprovechamiento de la necesidad” e hizo hincapié en que “el relato de la mujer no estuvo solo, porque cada una de sus palabras fueron corroboradas por los testigos que declararon en el juicio”.
Violencia sexual y económica
“Si bien la relación de pareja ya había terminado, la víctima y el condenado vivían en la misma casa”, informó la fiscal. No obstante, aclaró que “eso ocurría porque él la amenazaba diciéndole que si no aceptaba ser abusada por él, la echaría de la vivienda, no la dejaría ver más a sus hijos y la mataría”.
Díaz argumentó que “en una relación de pareja desigual, donde el varón controla los recursos básicos, la exigencia de sexo como condición para vivienda o comida encuadra claramente como violencia sexual y económica”. En tal sentido, la fiscal afirmó que “no son hechos aislados. Esto es violencia de género en su forma más estructural, es un sistema de sometimiento”.
Con un palo
“Luego de que la víctima realizó la denuncia, Gómez la amenazó con un palo de madera y le rompió los vidrios, el parabrisas, la luneta y las ópticas de un auto que es de la mujer y que estaba estacionado en la vía pública”, relató Díaz.
La fiscal puntualizó en que “las amenazas de muerte también fueron realizadas por teléfono celular a través de mensajes de texto y de audio”
Calificaciones penales
Gómez fue condenado como autor de los delitos de abuso sexual con acceso carnal reiterado en un número indeterminado de veces, mediando amenaza contra la víctima; coacción agravada por la utlización de arma impropia; daño; amenazas y coacciones.























