
El centro-norte santafesino experimentó una semana con variaciones climáticas, iniciando con estabilidad y temperaturas en ascenso hasta el 2 de enero. Luego, el panorama viró con un incremento de la nubosidad y lluvias de carácter heterogéneo, que dejaron acumulados de entre 2 a 35 milímetros, concentrándose principalmente en los departamentos Vera, General Obligado y San Javier.
Esta fue la novena semana consecutiva con precipitaciones, un factor que, a pesar de su distribución dispar, ha sido determinante para la dinámica de la campaña gruesa, condicionando el ritmo de las labores agrícolas. Las condiciones climáticas marcaron el pulso de las tareas de siembra de algodón, sorgo, soja y maíz tardío, así como la trilla de girasol y las aplicaciones de herbicidas.
La trilla del girasol avanza con buenos rindes
La campaña de girasol en el centro-norte santafesino muestra un avance sostenido en su trilla, consolidando un incremento significativo en la superficie sembrada. Según el informe semanal de la Bolsa de Comercio de Santa Fe (BCSF) a través de su Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), se implantaron 160.000 hectáreas, lo que representa un 18% más que las 131.100 hectáreas del ciclo anterior.
Los lotes presentan un estado general muy favorable, con el 90% del área calificado como bueno a excelente y el 10% restante entre bueno y regular. La cosecha se intensificó en los departamentos del norte provincial, donde los rindes promedio oscilaron entre 17 a 20 quintales por hectárea (qq/ha). Se observa una tendencia al alza en los rendimientos, con aumentos de 3 a 4 qq/ha en algunos casos y máximos que alcanzaron los 25 a 27 qq/ha.
El SEA también alertó sobre la continuidad del ataque de aves en algunos lotes, situación que llevó a los productores a acelerar la recolección mediante la aplicación de herbicidas para adelantar el secado de los cultivares y mitigar las pérdidas. Los estados fenológicos predominantes van desde fin de floración (R2) hasta madurez fisiológica (R9).
Maíz temprano: perfiles de humedad ideales y gran potencial
El maíz de primera consolida su excelente desarrollo, reflejando una expansión del 20% en la superficie sembrada, que alcanzó las 95.000 hectáreas (ha), frente a las 61.500 ha del ciclo previo. Este incremento en la siembra se ve acompañado por condiciones óptimas de emergencia, una densidad de plantas adecuada y un vigoroso desarrollo vegetativo.
Los perfiles de humedad en el suelo, sumados a las estratégicas fertilizaciones nitrogenadas post-emergencia, fueron factores clave para este buen momento. El informe del SEA detalla que el 98% de los lotes se encuentra en estado bueno, muy bueno o excelente, mientras que el 2% restante se considera de bueno a regular. Hasta el momento, no se reportaron detecciones de enfermedades ni plagas que puedan comprometer el potencial productivo.
Con los cultivos transitando estados fenológicos que van desde V10 (décima hoja desarrollada) hasta R2 (cuaje) y R3 (grano lechoso), se espera el inminente inicio de las labores de picado y autoconsumo, con expectativas de rendimientos muy favorables en el corto plazo.
Soja temprana: desarrollo uniforme y sin contratiempos
La siembra de soja de primera en la región superó las expectativas iniciales, con una superficie concretada de 1.070.000 hectáreas sobre una intención de 1.100.000 hectáreas. Este volumen representa un aumento del 3% en comparación con las 1.037.000 hectáreas de la campaña anterior, confirmando el liderazgo de la oleaginosa en la rotación.
Los lotes de soja temprana exhiben una excelente germinación y un crecimiento vegetativo normal, beneficiados por la adecuada disponibilidad de agua útil en los suelos. El desarrollo es uniforme, con una estructura de plantas, altura y masa foliar apropiadas, y lo más importante, sin la aparición de inconvenientes sanitarios hasta la fecha.
Los cultivos se encuentran en distintas fases vegetativas, predominantemente entre V4 y V9 (nudos desarrollados), y en menor medida, algunos lotes ya inician la fase de floración (R1).
Soja de segunda y maíz tardío: un avance constante en la siembra
La siembra de los cultivos de segunda línea avanza a buen ritmo en el centro-norte santafesino. La soja tardía (de segunda) ya alcanzó un 80% de progreso en su implantación, con un notable avance intersemanal de 20 puntos porcentuales. Las 600.000 hectáreas previstas para esta modalidad, una cifra similar a la del año pasado, muestran una buena germinación, crecimiento y desarrollo vegetativo, sin reportar inconvenientes significativos.
Por su parte, el maíz tardío o de segunda fecha también consolida su siembra. Con una intención de 90.000 hectáreas, lo que implica un aumento del 22% (unas 20.000 ha más) respecto a la campaña anterior, se lleva implantado el 55% del área planificada hasta el 6 de enero, registrando un progreso intersemanal de 15 puntos.
Las tareas culturales complementarias incluyen la aplicación de fertilizantes y herbicidas, el acondicionamiento de la cama de siembra y el monitoreo sanitario constante para asegurar el buen establecimiento de los cultivos.
Algodón y sorgo: siembra condicionada por factores climáticos y económicos
La implantación de algodón en el área algodonera provincial alcanzó un 87% de avance, con un progreso intersemanal de 12 puntos, concentrándose la actividad en el sector oeste. No obstante, el SEA anticipa que la superficie final de algodón sería menor a la de la campaña anterior, debido principalmente a los excesos de humedad que afectaron algunas zonas y a la decisión de los productores de optar por cultivos que ofrecieron mayor rentabilidad.
En cuanto al sorgo granífero, la siembra presenta un 95% de avance, con un ritmo intersemanal de 5 puntos. Sin embargo, al igual que el algodón, se estima que su área de implantación será un 10% menor a la de la campaña 2024/25 (132.450 hectáreas), una disminución atribuida a los magros resultados económicos obtenidos en el ciclo previo.
Perspectivas climáticas: estabilidad y lluvias para los próximos días
Para el período del 7 al 13 de enero de 2026, el informe del SEA de la Bolsa de Comercio de Santa Fe proyecta un escenario de estabilidad y un paulatino ascenso de las temperaturas máximas hasta mediados del jueves 8. Posteriormente, se anticipa un aumento de la nubosidad y altas probabilidades de tormentas con precipitaciones de intensidad variable, pero con una distribución más regular en la región. Hacia el fin de semana, las condiciones tenderían a mejorar nuevamente, con temperaturas mínimas oscilando entre 17 a 21 °C y máximas que podrían ir de 17 hasta los 37 °C.
Es importante destacar que, gracias a las sucesivas lluvias registradas en octubre, noviembre, diciembre y la primera semana de enero, los suelos del centro-norte santafesino mantienen una buena a muy buena disponibilidad de agua útil, un factor crucial para el desarrollo de los cultivos. A pesar de esto, el monitoreo zonal indica la presencia de sectores encharcados en algunas áreas bajas.
La combinación de la dinámica ambiental, las decisiones de manejo productivo y el uso estratégico de la tecnología serán elementos fundamentales que definirán los últimos ajustes y el potencial final de la campaña gruesa en curso.























