Escándalo político institucional en ciernes antes de las elecciones

Por: Darío H. Schueri.

Mientras el Gobernador Omar Perotti visitó siete ministros de la Nación en cuarenta y ocho horas para pedirles vigor en acciones que ayuden a revertir el magro resultado electoral comparativo del pasado 12 de setiembre (independientemente que le haya ganado la interna por amplio margen a Rossi), esta semana se desatará con seguridad un escándalo que pinta ser de proporciones en torno del juego clandestino y sus insospechadas derivaciones institucionales.

Presuntamente aludido por el detenido capitalista de juego clandestino – y legal en algunas Provincias del norte y Paraguay – Leonardo Peiti, quien se plegó a la figura del arrepentido o “imputado colaborador”, el senador radical Lisandro Enrico anunció que este lunes se presentará a la justicia – fiscalía actuante en este caso – “para que se llegue a fondo con lo que se menciona en torno a mí, pero no solo ello, sino denunciar penalmente a Leonardo Peiti por mentir”, advirtió muy enojado el senador oriundo de Venado Tuerto, avalado por un comunicado del Comité provincial de la UCR.

Peiti, con tal que le rebajen a tres años (mas el pago de una multa inédita de 536.000 dólares) la pena de seis años que debe purgar por estar acusado de liderar una asociación ilícita que manejaba el juego clandestino, declaró como arrepentido que pagó coimas a legisladores del peronismo y radicalismo a cambio de cobertura para sus negocios ilegales.

Enrico dice que “es de suma gravedad que un imputado por varios delitos deslice que le dio dinero a senadores, y como en mi caso puntual es un disparate y un invento, corresponde que se investigue a fondo”.

Inmediatamente salió a respaldar a Enrico el reciente precandidato a senador nacional Maximiliano Pullaro: “todo mi respaldo al senador Lisandro Enrico que se defiende como corresponde, accionando penalmente sobre un delincuente que pretende ponerlo en un lugar donde jamás estuvo ni estará”, definió el jefe del bloque de diputados radicales NEO.

¿Quiénes son los restantes senadores involucrados por Peiti para zafar de la prisión?. No se sabe; pero lo cierto es que Armando Traferri ya no estará solo como blanco de las acusaciones por facilitarle a Peiti influencias políticas para sus negocios; Traferri siempre vinculó al ex ministro de seguridad Marcelo Sain junto a los fiscales Luis Edery y Matías Schiappa Pietra, como arietes judiciales de una vendetta política.

Leonardo Peiti quería quedarse con el juego online en la Provincia de Santa Fe y según se supo, el pasado 13 de setiembre contó de manera puntillosa ante una jueza rosarina y cuatro fiscales, cómo fue la estrategia que montó y con quiénes hizo “acuerdos” para lograr un escudo judicial y político que no lo complicara en su anhelo por quedarse con el juego online legal.

Ahora bien, ¿qué tipo de cobertura le podrían haber facilitado a Peiti estos legisladores para que explote el juego online de manera legal?. ¿Acaso se comprometieron a sobornar a funcionarios de Lotería para que avalen el proyecto de Ley?, ¿y luego coimear a todos sus pares senadores y diputados para que lo voten?.

De ultima, el propio Gobernador en medio de la pandemia, le otorgó por decreto la explotación del juego online por 15 años a los tres casinos habilitados en la Provincia porque no podían funcionar como tales de manera presencial. Los diputados radicales NEO- Evolución en su momento denunciaron penalmente este decreto, que había sido observado por el Tribunal de Cuentas, pero avalado por el Fiscal de Estado, mientras esperan el tratamiento de la Ley de regulación del juego online presentado por ese mismo bloque.

Otro “arrepentido”

A todo esto, el ex fiscal Gustavo Ponce Asahad, detenido por haber recibido coimas por parte de Peiti, también se acogió a la figura de imputado colaborador y revoleó la media embarrada el pasado 9 de julio ante una jueza para morigerar su pena. En su extensa declaración, Asahad mencionó un hecho que salpica a un actual ministro del gobierno como supuesto nexo entre Leonardo Peiti y un juez, también a la Vicegobernadora, un alto miembro del Poder Judicial, entre otros tantos.

Mientras en los corrillos parlamentarios aseguran que a más tardar en la segunda quincena de noviembre, el ex ministro de seguridad y actual Director del Organismo de Investigaciones del MPA Marcelo Saín sería destituido de su cargo por las múltiples causas que afronta, esta semana previa al inicio de una nueva y decisiva campaña electoral el “caso Peiti”, con el cual Netflix quiere filmar una miniserie de 12 capítulos, sacudirá las estructuras de la política, cual volcán de La Palma.

Las fotos y la que no será (por ahora)

“Más que una foto, yo quisiera que estemos todos trabajando para recuperar la mística de la militancia, e ir a buscar a los compañeros que no fueron a votar”, se excusó el presidente del PJ santafesino Ricardo Olivera cuando le preguntaron por la foto de la unidad entre Omar Perotti y Agustín Rossi. Hasta donde sabemos, ni siquiera hablaron por teléfono.

En la bulliciosa vereda de enfrente, los cuatro contendientes de Juntos por el Cambio (Losada, Pullaro, Angelini y Corral) se fotografiaron sonrientes como cuñadas en Navidad, y prometieron tirar todos del mismo carro para en lo posible ampliar la diferencia obtenida el pasado 12 de setiembre; el primero en hacerlo fue Maximiliano Pullaron mediante un twit, poniéndose a disposición de los equipos de Carolina Losada.

Por su parte, el Frente Amplio Progresista – que también tuvo su foto entre Clara García y Rubén Giustiniani –  no está conforme con la raquítica elección que hicieron: diez puntos es muy poco para otras pretensiones que no sean devolver a Mónica Fein a la Cámara de Diputados de la Nación. Confían para noviembre en capturar los votos ausentes de setiembre, y aquellos “del chivo Rossi” que no quieran a Perotti (Lewandowski) para mejorar su performance si pretenden mirar el 2023 con ojos más optimistas.

En un par de semanas estaremos nuevamente inmersos en los fragores de campaña; las escaramuzas ya empezaron.