
Tal como estaba previsto se desarrolló el recorrido de la Virgen por todas las capillas de ciudad, impartiendo su bendición en cada barrio y seguida por una larga caravana de vehículos, siendo recibida con cánticos de alegría.
El párroco Carlos Degiusti guió las plegarias e impartió su bendición con agua bendita en los cuatro puntos cardinales.
Los efectos de la pandemia no impidieron que la Virgen tenga su merecido homenaje y bañe con su ternura los anhelos de la gente que hoy más que nunca necesita de su protección y amparo.
Letyana Press