
El Ministerio de Seguridad de la provincia cerró la inscripción de policías retirados con un total de 628 efectivos anotados, con predominio de los departamentos Rosario y La Capital y un promedio de edad de 55 años. Tras el cierre anticipado de la convocatoria, la cartera provincial inició la evaluación de los perfiles, fojas de servicio y condiciones físicas para definir quiénes se reincorporarán a realizar tareas de custodia en edificios y espacios públicos.
Cerró este martes por la noche la inscripción a la convocatoria lanzada por el Gobierno de la Provincia para reclutar a policías retirados. Según confirmaron fuentes del Ministerio de Seguridad a El Litoral, el plazo caducó un par de días antes de lo previsto —la fecha inicial era el próximo jueves 5 de noviembre— debido a que ya se había cubierto la expectativa entre los cupos disponibles y los aspirantes registrados.
Los funcionarios consultados valoraron la positiva respuesta alcanzada, que permitió cerrar el registro con 628 efectivos inscriptos. El desglose detalla que, de ese total, 83 son mujeres y 545 son varones.
En cuanto a la procedencia geográfica, 342 corresponden a localidades del departamento Rosario; 173, a La Capital; mientras que los 114 restantes se distribuyen en el resto de los distritos del interior provincial.
Perfil etario y evaluación de los aspirantes
De acuerdo con los datos consignados a este diario, se mantuvo como constante un promedio de 55 años de edad entre los inscriptos. No obstante, una gran parte de los anotados tiene entre 45 y 49 años, puesto que antes de que se sancionara la última reforma previsional —el año pasado—, los uniformados podían retirarse con 25 años de servicio. Así, muchos lo hicieron habiendo cumplido los 40 años de edad, configurando un perfil de “jubilados jóvenes”.
A partir de ahora, se abre una instancia de análisis de todos los postulantes. Las entrevistas comenzaron la semana pasada en Rosario y lo propio sucederá en la ciudad capital. Sobre la base de la información obtenida, y en función de la revisión de las fojas de servicio y las condiciones físicas de los interesados, se confeccionará la lista definitiva que determinará quiénes se reincorporarán efectivamente.
Con el retorno a la actividad, el personal retirado volverá a portar el arma reglamentaria. Las tareas asignadas serán específicas: no desempeñarán labores preventivas en la calle, sino que ejercerán trabajos de custodia en edificios y espacios públicos de las ciudades de Santa Fe y Rosario.
Motivaciones económicas y de gestión
Respecto de los factores que motorizaron la respuesta masiva de los retirados para volver a la fuerza, el Ejecutivo provincial entiende que algunos están asociados a la “valoración” de la actual gestión sobre la labor policial, a lo que se suma la “buena condición física” de muchos efectivos para retomar la actividad.
Sin embargo, los propios referentes admiten que uno de los determinantes centrales es el factor económico. El retorno a la actividad redunda en la posibilidad de que el efectivo pase a cobrar exactamente el doble de la remuneración que percibía como pasivo. A esto se le añade la perspectiva de un ascenso al cabo de 18 meses en servicio activo, condicionado a un desempeño ejemplar, lo que reporta un beneficio financiero adicional.





















