
La Corte Suprema de Justicia de Santa Fe (CSJSF) ha tomado conocimiento formal de las denominadas “Reglas Papa Francisco”, en un avance significativo hacia la humanización del servicio de justicia. Estas directrices buscan asegurar un trato digno, empático y sin barreras para personas en situaciones de extrema vulnerabilidad y exclusión.
Este marco es el resultado de un proceso de deliberación federal iniciado en 2024, conocido como “Diálogos por una Justicia más Humana”. En este participaron jueces, funcionarios judiciales, referentes barriales y organizaciones eclesiásticas de todo el país. Su objetivo primordial es erradicar la “cultura del descarte” y prevenir que el sistema judicial perpetúe la exclusión a través de vías legales o genere sufrimiento adicional.
Marco de referencia
Mediante el Acta Acuerdo N.º 26, suscripta por los ministros Rafael Gutiérrez, Jorge Baclini, Daniel Erbetta, Roberto Falistocco, Eduardo Spuler, Rubén Weder y Margarita Zabalza, la Corte explicitó que estas reglas “constituyen un marco para garantizar desde el ámbito del Poder Judicial el respeto integral de la dignidad humana de aquellas personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad y exclusión social”.
El pronunciamiento añade que el objeto de las reglas “radica en el cuidado de la vida, la dignidad, la protección, la escucha, la empatía y la celeridad a partir de la atención a la situación individual de aquellas personas que se encuentran privadas del acceso real a sus derechos económicos, sociales, culturales y políticos”.
Asimismo, los ministros establecen que las directrices buscan “la eliminación de aquellos condicionamientos y barreras que pudieran obstaculizar el trato digno y respetuoso por parte de agentes y operadores que intervengan en el marco de un proceso judicial hacia aquellas personas que se encuentren en situación de mayor vulnerabilidad y fragilidad social, sin que ello implique interferir en las facultades jurisdiccionales”.
En este contexto, y considerando que “el acceso al servicio de justicia ha sido desde siempre uno de los objetivos propuestos como política de gobierno de este Cuerpo”, se juzgó pertinente tomar conocimiento del instrumento y difundirlo.
Hacia un nuevo paradigma judicial
Las “Reglas Papa Francisco” definen a la “persona excluida” como aquella privada de acceso real a sus derechos económicos, sociales y políticos, a quien el Estado a menudo “ve tarde y mal”. El paradigma propuesto trasciende la igualdad formal de códigos y sentencias, priorizando la dignidad humana. Estas directrices están dirigidas a cualquier agente que intervenga en un proceso judicial, ofreciendo criterios prácticos para abordar realidades que frecuentemente escapan a los esquemas formales del derecho.
Los 18 parámetros clave
Las 18 reglas se estructuran en varios parámetros destinados a guiar la interacción diaria entre los ciudadanos y los tribunales:
Dignidad y Vida: Se exige un trato basado en el “cuidado de la vida”, garantizando necesidades básicas como alimento y abrigo durante el contacto judicial. La ausencia de documentación (DNI) no debe ser motivo para negar derechos o identidad.
Interacción Humana: Las reglas promueven la empatía y la escucha activa. Los operadores judiciales deben emplear un lenguaje claro, identificarse por su nombre y permitir que la persona se exprese con sus propias palabras, evitando tecnicismos.
Celeridad y Protección: Se insta a la prontitud en los trámites que involucren a personas excluidas y a la adopción de medidas de protección urgente (incluso de oficio) ante cualquier vulneración de derechos.
Contexto Social: Se solicita reconocer la vulnerabilidad psicosocial y evitar la sanción de conductas de escasa lesividad que emergen de la necesidad (como el hurto de alimentos).
Asimismo, se dispone valorar el trabajo informal como una expresión legítima de sustento.
Apoyo Comunitario: Se fomenta el acompañamiento de personas de confianza y la participación de referentes territoriales como garantes en el proceso.
Medidas Prácticas: Contempla la restitución urgente de objetos esenciales para la vida diaria y la prevención de situaciones que dejen a la persona en situación de calle al concluir un proceso.
Salud: El consumo de sustancias debe abordarse desde la perspectiva del acceso a la salud, y no meramente desde una óptica punitiva
Lista
Las “Reglas Papa Francisco” no se conciben como un catálogo cerrado, sino como un “punto de partida abierto” para mitigar la indiferencia dentro del sistema judicial. Para sus redactores, estas normas encarnan un principio de mínima equidad frente a desigualdades estructurales profundas, procurando que la práctica judicial se oriente, de manera definitiva, al servicio de la vida, en particular la de quienes más padecen.
Fuente: El Litoral























