Las lluvias condicionan la cosecha, pero las expectativas se mantienen

El último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe advirtió que las intensas lluvias impactaron con fuerza en el sur y centro del centro-norte provincial, ralentizando las actividades agrícolas. Solo en áreas puntuales del noroeste de Santa Fe fue posible realizar algunas labores como cosecha y aplicaciones.

Las abundantes precipitaciones registradas entre el 18 y el 24 de marzo generaron un doble efecto en los campos del centro-norte de la provincia de Santa Fe. Según el último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe, mientras por un lado ralentizaron significativamente las tareas de trilla y aplicaciones, por otro, consolidaron las expectativas productivas de la campaña gruesa.

El relevamiento semanal indicó que las lluvias cubrieron prácticamente todo el territorio, aunque con una marcada heterogeneidad. Algunos departamentos superaron los 150 milímetros acumulados, mientras que otros recibieron menos de 80 mm, configurando un escenario dispar que incidió directamente en la dinámica de los cultivos. El informe advirtió que “los mayores impactos de los eventos meteorológicos se produjeron en el sur y centro del SEA, los cuales condicionaron la normalidad, regularidad y ritmo de las actividades agrícolas”. Solo en sectores puntuales del noroeste fue posible avanzar con algunas labores, como la cosecha y las aplicaciones.

Maíz temprano: buenos rindes, pero trilla a paso lento

El maíz temprano se consolidó como uno de los cultivos más destacados de la campaña 23/24. Con una superficie implantada de 95.000 hectáreas, lo que representa un 20 % más que el año pasado, el cereal mostró un estado general muy favorable en los lotes.

Sin embargo, la trilla avanzó con lentitud debido a la alta humedad ambiente y las condiciones de los suelos. De acuerdo al reporte, el progreso de cosecha alcanzó apenas el 68 %, con solo tres puntos de avance intersemanal. A pesar de estas dificultades operativas, los rindes promedio relevados fueron alentadores. En el centro de la provincia, se registraron promedios de entre 70 y 100 qq/ha, con picos de hasta 145 qq/ha en lotes puntuales, lo que refuerza el potencial productivo del cultivo.

Soja: precipitaciones claves en el llenado de semilla

En la soja temprana, implantada en más de 1,07 millones de hectáreas, las recientes precipitaciones llegaron en un momento determinante. El informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe destacó que estas lluvias fueron “claves en la etapa final de llenado de semilla en nudo”, permitiendo sostener las expectativas de rendimiento para la oleaginosa.

Actualmente, el 95 % de los lotes presenta condiciones entre buenas y muy buenas, con algunos cuadros calificados como excelentes. Solo en sectores del norte provincial se observaron estados regulares, asociados a la irregularidad hídrica previa a estas lluvias. En paralelo, los productores y técnicos continúan con los monitoreos intensivos por la presencia de chinches y enfermedades de fin de ciclo, buscando evitar posibles pérdidas productivas.

Algodón y sorgo: realidades más complejas

El algodón mostró un panorama más heterogéneo y desafiante. La superficie sembrada cayó entre un 22 y un 24 % respecto al ciclo anterior. Si bien los rindes iniciales se ubicaron entre 1.800 y 2.000 kg/ha, considerados aceptables para la zona, el cultivo enfrentó múltiples obstáculos. Por un lado, la cosecha se vio interrumpida por la persistente humedad; por otro, se detectaron lotes afectados por el picudo algodonero, con casos donde directamente no se realizaría la recolección por su baja rentabilidad.

En cuanto al sorgo granífero, la superficie implantada también se redujo a 120.000 hectáreas, lo que implica un 10 % menos interanual. La cosecha de este cereal comenzó con rindes de entre 40 y 55 qq/ha, fuertemente condicionados por las particularidades del clima.

Soja y maíz tardíos: buen desarrollo general

Tanto la soja tardía como el maíz tardío mostraron, en líneas generales, una evolución favorable en el centro-norte santafesino. La oleaginosa se desarrolló sin mayores inconvenientes en la mayoría de los cuadros, aunque con algunos lotes afectados en zonas de menor aptitud productiva. El maíz tardío, por su parte, logró una superficie de 89.000 hectáreas y atraviesa sus etapas vegetativas y reproductivas en buenas condiciones, impulsado por las últimas lluvias que mejoraron los perfiles de humedad del suelo.

Exceso hídrico y escenarios variables en la campaña 2026

En síntesis, desde la Bolsa de Comercio de Santa Fe, remarcaron que la combinación de factores climáticos y las condiciones locales “determinaron la realidad de la cosecha gruesa 2026”, en una campaña donde el clima sigue siendo el principal protagonista. Uno de los puntos destacados del informe es la situación del agua útil en los suelos. Tras cinco semanas consecutivas de precipitaciones, se registraron encharcamientos y anegamientos en zonas bajas, mientras que en el resto del área la infiltración fue adecuada, reponiendo las reservas hídricas.

Este escenario hídrico evidencia la complejidad de la campaña: el agua asegura un excelente potencial productivo para los cultivos, pero también limita el acceso a los lotes y retrasa las tareas agrícolas, generando un delicado equilibrio para los productores de la región.