Trigo: la siembra alcanza el 95% en el centro-norte santafesino, pero excesos de humedad aún limitan

El Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe informó que las mejores condiciones climáticas de la última semana impulsaron la siembra de trigo y reactivaron la cosecha en el centro-norte provincial, aunque persisten excesos de humedad en zonas bajas que aún limitan la labor de la maquinaria.

Las jornadas de estabilidad climática registradas durante la última semana permitieron al productor santafesino recuperar el ritmo de las tareas agrícolas en el centro-norte de la provincia. Según el informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), elaborado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe, la combinación de bajas temperaturas, heladas y una notable disminución de la humedad ambiental no solo favoreció un marcado avance en la siembra de trigo, sino que también posibilitó la reanudación de la trilla de los cultivos de verano, que venía demorada.

El relevamiento, que abarca el período comprendido entre el 1 y el 7 de julio, destaca que, si bien las precipitaciones de semanas anteriores aún dejan sus huellas en algunos sectores productivos, las condiciones meteorológicas mejoraron considerablemente, permitiendo el ingreso de maquinaria a numerosos lotes.

El trigo avanza 

La campaña triguera continúa mostrando un ritmo sostenido de implantación, transitando ya su séptima semana consecutiva de siembra en la región. De acuerdo con el SEA, hasta la fecha se han sembrado 427.500 hectáreas, lo que representa un 95% de la intención inicial para la campaña 2026, estimada en unas 450.000 hectáreas.

El mayor dinamismo en las labores se observó en los departamentos del norte provincial, mientras que en el resto del área de estudio los productores continuaron con las tareas de planificación y finalización de la implantación. Los técnicos que elaboran el informe subrayaron que los cultivos ya implantados presentan un muy buen estado general, con un desarrollo vegetativo adecuado, correcta fertilización nitrogenada y, hasta el momento, sin problemas sanitarios de importancia que afecten su crecimiento.

Trilla de maíz tardío 

La mejora en las condiciones de piso en los lotes también fue clave para reactivar la cosecha del maíz tardío, una labor que había sufrido importantes demoras por el exceso de humedad. La superficie destinada a este cereal alcanzó las 89.000 hectáreas, de las cuales un 95% presenta una condición entre buena y muy buena, con numerosos lotes calificados como excelentes. Un 4% se encuentra en estado bueno a regular y apenas un 1% fue evaluado como malo.

En cuanto a los rendimientos obtenidos en la trilla, el informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe señala promedios que oscilaron entre 80 y 120 quintales por hectárea en el sur del área relevada. En la zona central, los promedios se ubicaron entre 70 y 100 quintales por hectárea, mientras que en el norte se registraron valores entre 60 y 75 quintales por hectárea. Estos resultados son considerados satisfactorios por los especialistas para la actual campaña.

Sorgo granífero 

En el caso del sorgo granífero, la campaña concluyó oficialmente en la región, con una superficie implantada de 120.000 hectáreas. Esta cifra representa una reducción del 10% respecto al ciclo anterior. La cosecha ya finalizó en la totalidad del área de estudio monitoreada por el SEA.

Algodón

Distinta es la situación que atraviesa el cultivo de algodón, donde la recolección continúa avanzando con una lentitud preocupante. Esto se debe a que numerosos lotes aún presentan suelos saturados y elevada humedad, condiciones que no solo dificultan el ingreso de la maquinaria, sino que también dejan importantes huellas durante las labores, complicando futuras tareas.

La superficie sembrada con algodón en esta campaña fue de 106.100 hectáreas, lo que implica una disminución de entre 22 y 24% respecto de la campaña pasada. Los rendimientos obtenidos hasta el momento se ubican entre 1.000 y 2.000 kilogramos por hectárea, con algunos lotes que, afortunadamente, logran superar esos valores. No obstante, el informe advierte que el prolongado retraso en la cosecha comienza a afectar seriamente la calidad de la fibra, un factor determinante que impactará directamente en el resultado económico final de la campaña para los productores.

Persisten los excesos hídricos 

El informe climático complementa la descripción de una semana caracterizada por jornadas mayormente soleadas, temperaturas mínimas que oscilaron entre -1 °C y 9 °C, máximas de 9 °C a 18 °C y la presencia de reiteradas heladas. La disminución de la humedad ambiente fue fundamental para reducir los anegamientos superficiales en numerosos lotes.

Sin embargo, los técnicos señalan que, en sectores bajos y posiciones intermedias, todavía persisten perfiles de suelo saturados o sobresaturados. Esta situación es consecuencia directa de las abundantes lluvias registradas anteriormente y, a pesar de la mejora general, continúa condicionando el normal desarrollo de algunas labores agrícolas, especialmente en aquellas zonas donde el agua tarda más en drenar o evaporarse.