
Para el trimestre junio-julio-agosto, el pronóstico proyecta un escenario más húmedo y relativamente templado, sin descartar eventuales irrupciones de aire polar con frío intenso de corta duración.
Gran parte de la región centro norte de la provincia se prepara para un invierno con características que se proyectan diferentes a lo habitual. Según el último Pronóstico Climático Trimestral elaborado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para el período junio-julio-agosto de 2026, se espera un escenario con más lluvias de lo normal y temperaturas por encima de los valores históricos para la época.
El informe del SMN ubica a nuestra región, el norte del Litoral, dentro del área con mayores probabilidades de recibir más precipitaciones de lo que suele ser habitual en los próximos tres meses. Es importante aclarar que esta previsión no implica que vaya a llover todos los días o que se produzcan eventos extraordinarios de manera constante, sino que el total acumulado de agua en el trimestre podría ubicarse por encima de los promedios históricos para esta época del año. Desde el organismo señalan que este tipo de pronósticos se refieren a las condiciones medias del período y no permiten anticipar fenómenos puntuales, como tormentas intensas o períodos prolongados de estabilidad.
Temperaturas por encima de la media
Respecto a las temperaturas, el panorama también se inclina hacia valores superiores a los habituales. El Servicio Meteorológico prevé una alta probabilidad de que las temperaturas medias estén por encima de lo normal en gran parte del centro y norte del país, incluyendo nuestra provincia de Santa Fe.
Esto no descarta la posibilidad de que se registren irrupciones de aire polar o jornadas de frío intenso. De hecho, el organismo advierte que durante el trimestre podrían ingresar masas de aire frío capaces de provocar descensos marcados de temperatura por períodos cortos. Sin embargo, al analizar el promedio de los tres meses, la tendencia general apunta a un invierno menos riguroso que el promedio histórico.
¿Cómo impacta en la vida diaria de Santa Fe?
Para los vecinos de la región santafesina, este escenario proyectado combina dos variables de especial interés: más humedad y temperaturas relativamente elevadas para la estación. Esto podría traducirse en una mayor frecuencia de días nublados, nieblas matinales y episodios de lluvia a lo largo del invierno, además de jornadas con temperaturas moderadas que se ubiquen por encima de los valores típicos de junio, julio y agosto. Los especialistas siempre recuerdan que los pronósticos estacionales trabajan sobre probabilidades y tendencias generales. Por ese motivo, recomiendan complementar esta información con los pronósticos diarios y semanales, que son los que permiten anticipar con mayor precisión los eventos meteorológicos de corto plazo.
Los antecedentes: inviernos recientes con variabilidad
Los últimos inviernos en Santa Fe han mostrado una marcada variabilidad climática. En 2023 y 2024 se registraron varios episodios de lluvias superiores a los promedios históricos, asociados al desarrollo del fenómeno El Niño, con importantes acumulados y períodos de elevada humedad ambiental. En cambio, durante buena parte de 2025 predominó una situación más cercana a la neutralidad climática, con precipitaciones más irregulares y frecuentes ingresos de aire frío que provocaron heladas y jornadas de bajas temperaturas en el centro-norte provincial.
En este contexto de creciente variabilidad climática que caracteriza a nuestra región, el pronóstico del SMN para este invierno vuelve a marcar una tendencia hacia condiciones más húmedas de lo habitual en el Litoral y temperaturas medias relativamente elevadas, aunque sin descartar la ocurrencia de irrupciones polares de corta duración, un comportamiento que ya se ha observado en los últimos años.
¿Qué puede pasar con el río Paraná?
Respecto de los ríos, un trimestre con lluvias superiores a lo normal en el norte del Litoral podría favorecer una recuperación o sostén de los niveles del río Paraná en el tramo medio, donde se encuentra la ciudad de Santa Fe. Sin embargo, los especialistas advierten que la altura del río no depende únicamente de las precipitaciones locales, sino principalmente de lo que ocurra en las cuencas altas de Brasil y el norte de la Cuenca del Plata. Por ello, aunque el escenario climático proyectado podría contribuir a evitar bajantes pronunciadas durante el invierno, aún es prematuro anticipar crecidas significativas y será necesario seguir la evolución de las lluvias en toda la cuenca durante las próximas semanas.
Fuente: El Litoral























