Tatiana Alderete, la policía verense que renunció y denunció falta de acompañamiento institucional

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Tatiana Alderete, policía oriunda de Vera, anunció públicamente su renuncia voluntaria a la Policía de la Provincia de Santa Fe tras diez años de servicio, en un extenso y emotivo mensaje donde expresó su profundo malestar con el funcionamiento interno de la institución y la falta de contención hacia el personal.

“Hoy es un día triste para mí”, comienza el texto en el que relata que la decisión no fue fácil y que estuvo atravesada por dolor, nostalgia y desgaste emocional. Alderete aseguró que se va “con la frente en alto”, convencida de haber dado lo mejor de sí durante una década de trabajo, pero agotada por la burocracia y la falta de respuesta de los altos mandos.

En su mensaje, la ex agente fue especialmente crítica respecto del acompañamiento institucional: sostuvo que muchos efectivos buscan ayuda por problemas personales, laborales o de salud mental, pero no son escuchados ni contenidos. “Después hablan de salud mental y prevención del suicidio, pero suman más problemas a los que uno ya trae”, expresó, advirtiendo sobre una realidad que, según afirmó, atraviesan numerosos integrantes de la fuerza.

Alderete remarcó que su salida responde a la necesidad de priorizar su bienestar físico, mental y familiar, y aclaró que su decisión no implica falta de amor o respeto por el uniforme, al que aseguró haber honrado durante todos estos años. “Nunca voy a dejar de amar y respetar el uniforme, pero llegué a un punto de hartazgo y cansancio mental”, señaló.

También denunció situaciones de desigualdad dentro de la institución, donde -según su testimonio- existen privilegios para algunos sectores, mientras que otros deben “remarla más” sin respaldo. “No somos escuchados, somos solo números”, afirmó.

“Hoy por hoy el bien estar familiar, el bienestar físico y mental de mí persona está por sobre todo! Y cuando les digan ‘Bienvenido a la Policía de Santa Fe’ piénselo bien, porque con sus 156 años que ya tiene de historia las cosas han cambiado y para mal. Pero como solo somos numeritos nada va a cambiar. Gracias Policía de la provincia de Santa Fe, porque aunque tuve momentos de amargura también tuve momentos lindos y de crecimiento personal en otros aspectos. Un abrazo gigante para los compañeros, buenos compañeros que Dios puso en mí camino que Dios los acompañe y guíe siempre”.

Finalmente, expresó su agradecimiento a los compañeros que la acompañaron en el camino y recordó con emoción los aspectos cotidianos de la labor policial que marcaron su vida. “Hoy me toca cerrar una puerta con mucho dolor, pero es necesario”, concluyó, dejando un mensaje de reflexión para quienes evalúan ingresar a la fuerza y deseando que se revisen prácticas administrativas que, según advirtió, empujan a muchos efectivos a situaciones límite.