
Sus compañeros de trabajo exigieron el esclarecimiento del hecho. Hay un detenido con frondoso prontuario policial y con un condena previa. Puerta giratoria y debate por móviles y personal.
El remisero Juan Carlos Martínez (65) murió defendiendo su vida. El dato surgió de la misma escena donde fue hallado asesinado. En una de sus manos inertes tenía agarrado el cuchillo de cocina con el que fue ultimado brutalmente por su victimario, un joven con frondoso prontuario delictivo.
El trabajador que cumplía el turno nocturno en la empresa Remisses Cordial transportó a su asesino desde la sede la remisería ubicada en Calle Ley 1420 al 567, a media cuadra de la Plaza Central, hasta la esquina de Iriondo y Constituyentes, ingreso al siempre inseguro barrio La Cortada.
Una vez arribado al lugar, el malviviente lo atacó dentro de vehículo-se cree para robarle- con un arma blanca y le asestó estocadas que resultaron fatales en la zona del cuello y el maxilar inferior.
Martínez fue hallado muerto por una patrulla policial, tendido en la calle de calzada natural junto a rastros de sangre que también fueron hallados en el interior del Fiat Siena de color azul que manejaba.
El sangriento crimen ocurrido pasadas las 3 de la madrugada del sábado puso en estado de conmoción a la comunidad de Reconquista en general y muy especialmente a sus familiares y a los trabajadores del sector, que marcharon en reclamo de justicia.
“Miedo”
Tras una caravana que partió del barrio La Cortada y pasó por el Palacio de Tribuanales, los compañeros laborales de la víctima se concentraron frente a la Unidad Regional IX de Policía en horas de la siesta para expresar su malestar, bronca y miedo por el suceso policial.
“Queremos informarle a la policía que estamos haciendo una manifestación pacífica para que toda la sociedad se entere de lo que estamos pasando los remiseros y bueno, acá estamos. No solamente los remiseros”, sino también “la comunidad completa”, sostuvieron.
En conjunto advirtieron: “Llegamos a un punto límite que ya más que esto ya creo que no se puede pasar”, y dieron a conocer que “este fin de semana no se trabaja de noche. Nosotros también tenemos miedo y queremos también la dignidad de mantener la vida, la vida tiene valor”.
Un grupo fue atendido por la autoridades policiales. Al salir, informó lo hablado en la reunión: “Tuvimos una reunión recién con el jefe de la jefatura Diego Contanzo, y el subjefe de provincia. Están trabajando arduamente en el tema. Tienen una persona aparentemente ya identificada, aprendida. Están trabajando en los últimos datos y recabando más información para que esta persona que ellos tienen quede presa. No es que entre por un lado y salga por el otro”.
Un detenido
Justo cuando se realizaba la protesta, la PDI difundió un parte de prensa en el que aseguró que “gracias a las primeras diligencias investigativas y al análisis del entorno, se logró la aprehensión de J. C. C., argentino, de 23 años, sin domicilio fijo, quien fue individualizado como el presunto autor del homicidio. La medida procesal se concretó a las 10:10 de la mañana, siete horas después del crimen”.
La causa, caratulada como homicidio, quedó en manos del fiscal en turno Juan Carlos Koguc, quien ordenó continuar con las diligencias para determinar la secuencia completa de los hechos y si existieron otros implicados.
Este medio pudo saber que se trata de Joaquín Carrizo (23), un joven con frondoso prontuario que fue condenado en un juicio abreviado en 2023 a dos años de prisión efectiva por varios hechos contra la propiedad, aunque solo estuvo un año y tres meses preso ya que recibió el beneficio de la libertad con restricciones. Carrizo es oriundo del periférico e inseguro barrio Cooperación de Avellaneda.
“Puerta giratoria”
A modo de editorial, el intendente reconquistense Amadeo Enrique Vallejos hizo público su descargo ante el crimen del remisero. Sin medias tintas, el mandatario local dijo que se trata de “una noticia dura. Una noticia que sacude.
Una de esas que marcan un antes y un después”, y fustigó: “Hoy quedó claro, una vez más: nos están dejando solos. La Justicia se convirtió en una puerta giratoria. Los que lastiman entran y salen como si nada. Estamos hartos. Y con razón. Llegamos a un límite. Y no vamos a callarnos más”.
Vallejos cargó contra la gestión de seguridad del gobierno provincial a denunciar que “nos sacaron lo más básico: la presencia de la policía. 250 policías menos. Destacamentos cerrados. Sin escuela de formación. Sin fuerzas especiales. Las llevaron al sur. Nos quitaron herramientas y nos dejaron solos”.
Más adelante, calificó a Reconquista como “una ciudad que quiere vivir en paz,
que merece respeto, y que siempre cuidó de sus valores. Como intendente de Reconquista, no me voy a quedar en silencio. Voy a exigirles a quienes corresponda que este hecho no quede impune”.
Previo a enviar su condolencias a los deudos de Juan Carlos Martínez, el titular municipal se dirigió a “quienes tienen la responsabilidad concreta sobre esto: les digo, es momento de dejar de mirar al costado. Es momento de tomar decisiones. Reconquista necesita respuestas, necesita firmeza, necesita respeto”.
Personal y móviles
La problemática por la supuesta falta de personal policial fue tomado con fuerza en la campaña de los candidatos a concejales del oficialismo peronista en la ciudad cabecera de General Obligado.
Sin embargo, fuentes policiales consultados contrastaron ese dato: “Hasta este verano no se habían llevado a nadie, pero puede ser que se refieran a los 200 cadetes del ISEP Reconquista que eran para el norte. A esos sí se los llevaron a todos”, revelaron.
En esa línea y en off, admitieron que “la gran queja es que hay muy poca gente en la unidad y muy pocos móviles del Comando. Los autos se rompen y no se arreglan rápido, entonces se pierde presencia. El otro tema grave que hay es que como no hay fiscales nadie queda preso y siguen robando”.