
La iniciativa para “salvar los Carnavales” fue presentada hoy por el gobierno municipal a las comparsas. El Concejo comprometió su acompañamiento.
Con las presencias de Carlos Soto y Cintia Duarte por Bambita, Tato Godoy por Verasamba, Verónica Blanco y Velázquez por Ferrumbá, Andrés Vincze y Doris Musso por Paraverá, y Tatino Ballore por Aerosamba, se llevó a cabo una reunión en el recinto del Concejo Municipal de la que participó la totalidad de los ediles verenses.
En el contexto de tratar, por todos los medios, de que la fiesta se realice en febrero de 2024, los referentes de cada agrupación mantuvieron primeramente un encuentro con las autoridades municipales en el que recibieron el ofrecimiento de una propuesta alternativa.
Consiste, en términos generales, en cambiar el escenario de calle San Martín por el de Avenida Corrientes, y dar vida a un evento más acotado en su magnitud y en sus costos que permita entradas populares, y no del orden de los 5 mil pesos como se hablaba.
Así se lo hicieron saber a los concejales -que no sabían de esa nueva posibilidad- y expresaron estar de acuerdo con esa salida, con lo cual es un hecho que habrá Carnaval, aunque de menor portento.
Sería en fin de semana largo de Carnaval y, posiblemente, el fin de semana que le sigue, en Avenida Corrientes y con un escenario fijo, como es en Reconquista. Como muestra de buena voluntad, hoy el municipio entregó un adelanto de $ 500 mil pesos a cada comparsa.
Ante la novedad, el concejal Reynaldo Fabbroni les expresó que “si están de acuerdo, si les cierra, trabajaríamos con el Ejectivo en pos de eso”, empero salvaguardó que no debería llamarse con Carnaval de Vera, sino que debería llevar otro nombre para que la gente que viene a ver el evento, con el prestigio que alcanzó en calle San Martín, no se encuentre sorprendida en su buena fe y sepa que asistirá a un show distinto.
Durante el encuentro, el concejal Mario Suilhé reveló que “este año los corsos dieron más de 4 millones de déficit”, y se mostró “en desacuerdo con la forma de proceder de la intendente Mitre” que no participó al Concejo de las novedades. “Desde mi banca no voy a permitir que este evento privado, porque se va a transformar en un espectáculo elitista y se va a desvirtuar su caracter popular”, aseguró, respecto de esa propuesta que fue planteada días atrás, pero que ya quedó descartada.
Propuso crear una comisión organizadora de la fiesta -que deberá ser por ordenanza- y evaluar el pago por adelantado, durante el año, de algunos servicios como el sonido, que siempre es un drama.
Las comparsas dejaron el claro su posición: “Más allá del contexto nacional, hay que dar respuestas a los que trabajaron todo el año”, y pidieron “poner el Carnaval al mismo nivel que otras fiestas de la región”.
Fabrroni, por su parte, puso de relieve que “hubo avances en la calidad de los corsos, con escenario, vallado, iluminación mejor”, y recordó que cuando fue intendente “en octubre ya sabíamos que se hacían, porque es el evento cultural más importante de nuestra ciudad, de contención para jóvenes y fuente de ingresos para muchos artesanos a la largo de todo el año. El Carnaval creció y hoy hay 6 comparsas. Hoy hay incertidumbre y nosotros queríamos saber cuál era el punto de vista de ustedes y una posible alternativa”.
La cuestión central, quedó claro, era el presupuesto del sonido. De acuerdo a los manifestado por los concejales y por los representantes de las comparsas no hubo un presupuesto de sonido escrito, ni propuesta formal. La Municipalidad, al parecer, había sondeado los costos que rondaban millones de pesos por noche, algo que obligó en la suspensión del Carnaval. Ahora, con un corsódromo acotado ese ítem dejaría de ser un problema.
Resta, luego de la promesa de acompañamiento de los ediles al “Carnaval alternativo”, que el municipio avance con los contratos y ponga por escrito las nuevas y excepcionales variantes para 2024. En principio, 5 de las 6 comparsas ya aceptaron el convite de la intendencia, solo una no participaría.