
La situación es de alerta máxima en pueblos y ciudades del noreste provincial. El río desborda su cauce y ya provoca evacuaciones. La falta de precipitaciones genera algo de alivio al cuadro de crisis.
Hasta la tarde del lunes, se registraban 10 personas evacuadas en Tacuarendí y 16 en la misma en Las Toscas, en el norte de General Obligado. Todas ellas se encuentran asistidas por los organismos oficiales. Asimismo, los habitantes de 13 viviendas ubicadas en la zona del arroyo Las Toscas se autoevacuaron por sus propios medios.
Ese número de casi 40 vecinos afectados por la crecida del río Paraná podría incrementarse en las próximas, cuando llegue el pico de la crecida esperada para este miércoles.
Por lo pronto, el caudal desbordó los márgenes naturales y avanza sobre el valle de inundación hasta llegar a situarse en la periferia de los cascos urbanos. Al mismo tiempo, los pobladores y los que queda de hacienda en la zona de islas buscan refugio.
A 500 metros
Florencia, la ciudad más septentrional de la bota santafesina, vecinos de Puerto Piracuá se reubicaron en la ciudad y el agua llegó a unos 500 metros del sector urbano, según informó el intendente Fabio Villa.
“Con dos o tres semanas de anticipación ya los fuimos trasladando con sus pertenencias hacia la zona urbana”, explicó.
Los complejos turísticos vinculados con la pesca, el alojamiento y las excursiones también retiraron bienes de los inmuebles amenazados por el agua. En algunos permanecen personas encargadas de su vigilancia.
El mandatario confirmó que los caminos de acceso quedaron cubiertos y que el agua avanzó hasta unos 500 metros del pueblo. Atribuyó la situación principalmente a la creciente del Paraná y al aporte de agua desde Brasil, dado que las lluvias locales fueron escasas y no agravaron el panorama general. Aunque reina un inquietud general por el caso, probable, del regreso de precipitaciones copiosas.
Villa relató además que recorrieron establecimientos rurales donde se retiró la mayor parte de los animales. En algunos casos continuaban las tareas para sacar ejemplares que habían quedado aislados.

Plan de contingencia
Al momento de la entrevista, el lunes por la tarde, Villa señaló que el río seguía creciendo y que aún esperaban el pico. La Junta de Protección Civil local elaboró un plan de contingencia con centros de evacuación disponibles en distintos barrios. En ese contexto, el municipio también monitorea San Pantaleón, donde se realizaron defensas con tierra ante la cercanía del agua.
Villa aclaró que, en ese momento, no había familias alojadas en centros de evacuación ni se había requerido asistencia alimentaria de emergencia. Las personas que dejaron Puerto Piracuá se habían reubicado en viviendas de la ciudad.
Zonas afectadas
En Las Toscas, 18 familias se encuentran evacuadas o autoevacuadas. El intendente local, Iván Sánchez, precisó que 4 fueron alojadas en un espacio acondicionado por el municipio, mientras que las otras 14 recibieron ayuda para trasladarse a viviendas alternativas. “Las otras 14 fueron familias que el municipio asistió, trasladó y ayudó a mudarse a otras viviendas que consiguieron”, explicó.
Sánchez señaló que el agua alcanzó el borde de la Calle 20, en el límite este de la ciudad, a unas 5 cuadras del edificio municipal. También indicó que la crecida del Paraná y sus afluentes complica a ese cuadrante.
El jefe del Ejecutivo tosquense identificó al sureste de la ciudad, en el sector de desembocadura del arroyo Las Toscas, como uno de los puntos más comprometidos por el ingreso de agua a viviendas ubicadas en terrenos bajos. También mencionó dificultades en San Isidro Este y en un sector del barrio Santa Lucía, en calle 20 y 53.
En ese orden, aseguró que el municipio mantiene bajo vigilancia a Pueblo Nuevo, Virgen de la Salud, Itatí, Fátima y San Felipe, donde una lluvia intensa podría generar nuevos problemas por el nivel que presenta el arroyo.
El intendente informó que continúan los trabajos y el seguimiento de la situación, en contacto con autoridades provinciales de Protección Civil y con el senador Orfilio Marcón.

Evacuación
Por otra parte, la Municipalidad de Reconquista informó que, al martes 27 de octubre, el río Paraná alcanzó los 5,43 metros, superando la cota de evacuación. Sin embargo, no se registran sectores habitados inundados ni familias evacuadas en la ciudad. Puerto Reconquista permanece seco y protegido, con las defensas en funcionamiento y dos estaciones de bombeo operativas.
Durante una conferencia de prensa encabezada por el Intendente Amadeo Enrique Vallejos, junto a representantes de la Junta de Protección Civil, se brindaron detalles sobre las intervenciones realizadas y las gestiones para fortalecer la protección ante posibles nuevas crecidas.
Mantenimiento preventivo
Las autoridades dieron cuenta que la última semana se reforzó el sistema de bombeo de Puerto Reconquista. Actualmente, las estaciones ubicadas en el sector de las areneras y en El Arenal funcionan de manera intermitente para extraer el agua acumulada y mantener secos los sectores protegidos.
Además, se completaron las obras de alcantarillado en calle 40S, a la altura de barrio Nuevo, y el cruce de la Ruta A009, a la altura de calle 105, mediante un trabajo conjunto con el gobierno provincial. A estas intervenciones se suma la reparación de una alcantarilla en calle 44, en barrio Lanceros del Sauce. También continúan las tareas de limpieza y mantenimiento de desagües y canales primarios, secundarios y terciarios.
Monitoreo permanente
Los equipos municipales mantienen un seguimiento diario de las zonas más vulnerables, especialmente Puerto Reconquista y el Callejón de La Cortada. Durante el recorrido realizado en este último sector, se observaron variaciones de apenas uno o dos centímetros respecto de la jornada anterior.
Asimismo, el Municipio solicitó asistencia a los gobiernos provincial y nacional para elevar la cota de las defensas de Puerto Reconquista y del sector este de la ciudad, ante proyecciones que contemplan que el río Paraná podría superar los 7 metros.
“Creemos que estamos a tiempo todavía si conseguimos recursos para combustible, que es lo que necesitamos, porque máquinas tenemos propias municipales”, expresó Vallejos.
demás, se informó la recepción de 433 millones de pesos de Obras Menores 2026, destinados a la adquisición de dos máquinas y un camión para fortalecer la capacidad operativa frente a la emergencia. Estos fondos tienen un destino específico y no pueden utilizarse para gastos corrientes, como combustible, para el cual se continúa gestionando asistencia.
En el mismo sentido, la Municipalidad de Reconquista confirmó que busca conformar una red de trabajo preventivo y asistencia para cuidar a nuestras familias e infraestructura comunitaria ante eventuales contingencias climáticas.





















