Enri Vallejos no pescó, pero igual fue el gran ganador del Concurso del Surubí

El intendente de Reconquista asumió el desafío de recuperar un certamen cuya continuidad estaba en duda. Con 553 equipos, premios que volvieron a jerarquizar la competencia y un exitoso estreno de la pesca nocturna, la apuesta rindió frutos.

Enri Vallejos no necesitó una caña para llevarse una de las mayores satisfacciones del Concurso Argentino de Pesca del Surubí. El intendente de Reconquista se puso al hombro el certamen cuando atravesaba un momento crítico y pocos apostaban por su continuidad. Asumió una responsabilidad que excedía la organización de una competencia: mantener viva una de las grandes fiestas deportivas del norte santafesino.

La historia del concurso, con sus tropiezos y sinsabores, hacía que el desafío fuera todavía mayor. Recuperar la confianza de los pescadores, devolverles relevancia a los premios y ofrecer una organización a la altura de las expectativas exigía mucho más que voluntad. Había que tomar decisiones, reunir esfuerzos y hacerse cargo del resultado.

Vallejos se jugó una parada fuerte: revitalizar el Concurso del Surubí y volver a posicionarlo entre los grandes encuentros de pesca del Litoral argentino. La apuesta tenía sus riesgos. Un nuevo traspié habría profundizado el desgaste de una fiesta que necesitaba recuperar impulso.

Pero la gestión dio sus frutos. La participación de 553 equipos fue una señal contundente. Los premios recobraron la relevancia que nunca debieron perder y el estreno de la modalidad nocturna resultó exitoso, sin contratiempos. La renovación encontró respuesta entre quienes sostienen la esencia del certamen: los pescadores.

El resultado también dejó una lectura política. Cuando un gobernante asume un desafío visible, se involucra y consigue sacarlo adelante, el reconocimiento trasciende el acontecimiento. En este caso, Vallejos quedó asociado a la recuperación de una fiesta que forma parte de la identidad de Reconquista y de toda la región.

El intendente no pescó. Su lugar estaba en la organización, al frente de una apuesta que necesitaba conducción y compromiso. Sin embargo, fue el gran ganador del Concurso: logró que una celebración cuya continuidad estaba en duda volviera a convocar y a mirar hacia adelante.

¿Habrá sido, además, una plataforma para jugar en las grandes ligas de la política provincial? Se verá. Por ahora, Vallejos tiene un resultado para mostrar que casi nadie tiene en este norte santafesino.