Maíz tardío: cerró la cosecha en el centro norte santafesino con casi 600 mil toneladas y un rinde de 79,85 qq/ha

Concluyó la cosecha de maíz tardío en el centro norte de Santa Fe con un rendimiento promedio de 79,85 quintales por hectárea, según el último informe de la Bolsa de Comercio provincial. En paralelo, la siembra de girasol y maíz temprano avanza con limitaciones debido a la distribución irregular de las precipitaciones, mientras el trigo sostiene una condición general óptima.

La recolección del cereal llegó a su fin en los departamentos del centro norte de la provincia, mientras que las labores correspondientes a la nueva campaña avanzan de manera heterogénea debido a la desigual distribución de las precipitaciones y al estado de los perfiles de suelo. Así lo refleja el último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas elaborado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe para el período comprendido entre el 16 y el 22 de septiembre.

Durante esa semana, la actividad de las sembradoras y cosechadoras se mostró acotada, con el movimiento principal concentrado en el departamento Nueve de Julio. La estabilidad climática facilitó la culminación de la trilla del maíz tardío y las labores en el sector algodonero, aunque la implantación de girasol y maíz temprano continuó supeditada a la disponibilidad de humedad en los lotes.

El balance final del maíz tardío

Con el cierre formal de las tareas, la campaña 2025/26 de maíz tardío o de segunda concluyó con una superficie sembrada de 89.000 hectáreas, registrando unas 1.000 hectáreas menos en comparación con la estimación inicial de 90.000 hectáreas. A pesar de este leve ajuste, el área implantada experimentó un crecimiento interanual del 25,8% frente a las 66.000 hectáreas del ciclo previo.

Del total cubierto, 73.900 hectáreas se destinaron a la producción de grano comercial, en tanto que las 15.100 hectáreas restantes se orientaron al autoconsumo, abasteciendo necesidades de planteos ganaderos y de invernada en la región. El rendimiento promedio provincial se ubicó en 79,85 quintales por hectárea, coronando una temporada con una producción final estimada en 590.105 toneladas.

Avance algodonero y mermas en lotes remanentes

La recolección de algodón exhibió realidades contrastantes según la zona productiva. Mientras que en el este algodonero las labores concluyeron formalmente, en el oeste las máquinas continuaron operando, especialmente en lotes emplazados en sectores bajos donde la resistencia de los suelos y la accesibilidad condicionaron el ritmo de trabajo.

El relevamiento advierte que aquellos lotes demorados sufrieron nuevas mermas económicas. Por su parte, los rindes logrados en las últimas jornadas mostraron una amplia disparidad, con valores que oscilaron entre 500 y 3.000 kilogramos por hectárea, evidenciando el impacto de la variabilidad ambiental sobre los cultivos.

Trigo firme y con óptima sanidad

El cereal de invierno atraviesa una etapa con una condición general muy favorable en la zona núcleo regional. De acuerdo con los datos, el 96% de la superficie implantada se encuentra calificada entre buena y muy buena, abarcando incluso lotes evaluados como excelentes, mientras que el 4% restante transita una condición de regular a buena.

En algunas áreas con menor recarga hídrica se detectaron manchones y virajes de coloración en el follaje, con plantas que viraron de un verde intenso a tonalidades amarillentas. Este comportamiento agronómico fue vinculado a una merma en la absorción de nitrógeno como consecuencia directa de la escasez de agua útil en los perfiles. No obstante, los lotes se mantienen libres de ataques significativos de plagas o patógenos.

Los productores sostienen las aplicaciones de refertilización nitrogenada, además de intensificar el monitoreo sanitario. Las estrategias se evalúan cuidadosamente al compás del clima y de la relación económica entre el costo de los insumos y el resultado productivo esperado, en un escenario donde los mercados y las variables macroeconómicas, incluidas las retenciones, marcan el paso de la campaña.

Girasol y maíz temprano con restricciones hídricas

El arranque del ciclo agrícola quedó condicionado por un régimen de lluvias irregular. Durante el tramo analizado se registraron precipitaciones heterogéneas, con acumulados máximos de hasta 20 milímetros que no lograron homogeneizar la humedad en toda el área de influencia del USDA local y de las entidades de seguimiento climático.

Si bien los perfiles de suelo recuperaron gradualmente parámetros normales sin anegamientos generalizados, las diferencias topográficas siguen pesando en las decisiones de siembra. En este escenario, la implantación de girasol avanza con restricciones, aunque los lotes emergidos muestran un desarrollo vegetativo acorde a su ciclo, tal como se observa en el centro del departamento General Obligado.

Por su parte, el maíz temprano o de primera progresa de manera condicionada y con escasa circulación de maquinaria pesada. En los lotes ya implantados se constata la emergencia y el crecimiento inicial de las plantas, con registros positivos en zonas del centro del departamento Castellanos.