
A casi dos décadas del femicidio de María Florencia Morello en Santa Fe, su madre, Blanca Cuatrín, renovó este 19 de mayo el reclamo de justicia en el día en que su hija cumpliría 42 años. Cuatrín denunció un profundo abandono institucional en la causa y exigió ver el expediente, ante el escándalo por la desaparición de material genético clave que podría llevar el caso al archivo.
Este 19 de mayo, María Florencia Morello habría cumplido 42 años. Su madre, Blanca Cuatrín, precisó que hace exactamente 21 años su hija fue asesinada en las calles de Santa Fe, a la misma edad de 21 años que tenía entonces. Una vida entera truncada y un caso arrastrado por un laberinto judicial que hoy amenaza con cerrarse de la peor manera.
“Estuve haciendo números. Ella hubiese cumplido 42 años. Este año se van a cumplir 21 años de lo que pasó, y ella tenía 21 años cuando la mataron. El número 21 coincide justo. Es una vida entera de ella perdida”, expresó Blanca Cuatrín, con una voz que trasluce la fatiga de quien lleva más de dos décadas golpeando puertas en la esfera oficial, donde las respuestas han sido esquivas.
En estos días especiales, Blanca elige un mecanismo de defensa tan humano como doloroso: refugiarse en la luz de los comienzos para no ser devorada por la oscuridad del final. “Trato de recordar el día que nació. Fue mi primera hija, imaginate. Trato de recordar ese momento, lo lindo, lo bueno, y aliviarme un poco”, compartió.
El sueño de ser arquitecta
Florencia Morello llegó a la capital provincial desde su norte natal a los 18 años, con un bolso cargado de cuadernos y lápices. Su gran pasión era el dibujo; su meta, el título de arquitecta. Sin embargo, la Santa Fe que la recibió en aquel entonces era una ciudad hostil, marcada por la catástrofe hídrica y una profunda crisis social y económica. Lejos de amedrentarse, la joven afianzó allí su carácter solidario.
Comenzó a trabajar como moza en el bar Plataforma de la Terminal de Ómnibus. En ese enclave de paso, donde el desamparo de la época se hacía carne en decenas de chicos que pedían ayuda, Florencia se convirtió en un faro silencioso.
“Daba una manito bajo cuerda”, recordó su madre, explicando que Florencia realizaba sesiones de Reiki de manera gratuita, colaboraba con las causas justas y protegía a sus hermanos a la distancia. Su esencia permaneció intacta, hasta aquella trágica madrugada de octubre de 2005.
Horror en la madrugada
Promediaban las 6:00 de la mañana del 6 de octubre de 2005. Florencia caminaba hacia su trabajo en la terminal, una rutina idéntica a la de todos los días. Pero a solo seis cuadras de su hogar, fue emboscada. La reconstrucción forense posterior y las primeras actas policiales perfilaron la hipótesis de que fue atacada presuntamente por más de un hombre.
La violencia ejercida fue descomunal. Florencia Morello fue violada, salvajemente golpeada en el cráneo, en un ojo, en sus extremidades, y sufrió la rotura de su pelvis. Una pareja que transitaba por la zona divisó el cuerpo y llamó al 911. La joven ingresó en estado crítico a un centro de salud público, donde agonizó durante cinco extenuantes días.
El 11 de octubre de 2005, el parte médico oficial confirmó el deceso de la joven. El caso sacudió a la opinión pública, pero la respuesta institucional no estuvo a la altura del espanto.
Pruebas genéticas
Durante años, la causa judicial transitó por los despachos de los tribunales santafesinos sin avances sustanciales. En 2022, un atisbo de esperanza pareció modificar el panorama: desde la Fiscalía se dejó trascender la existencia de una “pista firme”.
El expediente contaba con elementos de valor probatorio crucial: las prendas de vestir de la víctima y, fundamentalmente, muestras genéticas (semen) recuperadas del cuerpo de Florencia Morello en las horas posteriores al crimen. El perfil genético del agresor estaba resguardado. O al menos eso creía la familia.
El punto de inflexión y de mayor indignación ocurrió en octubre de 2025, al cumplirse el vigésimo aniversario del crimen y a raíz de publicaciones periodísticas. Blanca Cuatrín se enteró, a través de la prensa, del extravío de las pruebas biológicas clave en la Justicia penal de Santa Fe. El material genético desapareció de los depósitos oficiales.
Esta situación, que ameritaría una investigación penal urgente sobre los responsables de la custodia de la evidencia, deja el femicidio al borde del archivo definitivo por falta de elementos para cotejo.
Clamor de justicia
Actualmente, el contacto de las estructuras judiciales con la madre de la víctima es nulo, o delegado únicamente a una psicóloga del Centro de Asistencia a la Víctima. “A nivel policial e investigativo, nada. Quedó ahí”, denunció Blanca Cuatrín. Incluso la recompensa económica ofrecida en su momento por el Gobierno provincial para quien aportara datos no arrojó resultados.
“Ya no sé qué esperar, pasaron 20 años. ¿Qué se puede esperar? Es una lástima que nuestra justicia no funcione. No somos animales, somos seres humanos. Es como que la dejaron tirada y olvidada. Para mí es tremendo”, expresó Blanca Cuatrín, reflejando la impotencia y el desgarro de una madre que busca justicia.
A pesar del destrato, Cuatrín reclama una última medida antes del inminente archivo de la causa: “Quiero tener acceso al expediente. Nunca me lo dejaron ver. Estoy segura de que debe estar lleno de pruebas y de cosas por hacer, tal como pasó con el caso de Marianela Brondino”.
En tanto, la agrupación “Atravasados por el Femicidio” lanzó un fuerte recordatorio en redes sociales para visibilizar el caso y evitar que el silencio sepulte el expediente. Recordaron a “Flori” como esa joven “aficionada por el arte, la música, las energías y las causas justas”, y exigieron explicaciones urgentes a las autoridades ministeriales respecto al destino de las evidencias en la causa.
Al ser consultada sobre qué le diría a Florencia Morello en este cumpleaños truncado, Blanca Cuatrín no dudó: “Le diría que la amo muchísimo. Que es una hermosa criatura. Ella sigue estando siempre al lado nuestro. Es mi nena bella, es mi bebé”, concluyó.
Fuente: Danilo Chiapello – El Litoral
























