
Un episodio en Romang, otro en Avellaneda y cinco en Reconquista generaron conmoción en las comunidades educativas. Las autoridades insistieron con que “no es una broma, es delito”.
Tres episodios de amenazas de tiroteos se sucedieron en las últimos días en escuelas del santafesino, en el marco de una escalada de este tipo de incidentes que tuvieron también correlato en otros establecimientos del territorio provincial y configuran ecos de la tragedia ocurrida en el Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, donde un menor de 15 años mató a tiros Ian Cabrera, de 13 años, en hirió a otros 7 estudiantes.
La secuencia que conmocionó a las comunidades educativas comenzó el jueves en el Colegio “Inmaculada Concepción” de la ciudad de Romang, luego de que se registraran amenazas hacia una docente y el alumnado.
De manera preventiva, los alumnos fueron retirados por sus familias, mientras se avanzaba en las primeras actuaciones para esclarecer la situación.
Según información, las amenazas habían sido proferidas por chico de 12 años y estarían originadas en un juego en red con distintos niveles de dificultad, que van desde el ataque a terceros hasta el atentado contra la propia vida.
Fuentes judiciales indicaron que tomó intervención la Fiscalía de Menores, debido a que el involucrado es menor de edad. En ese marco, se iniciaron entrevistas y medidas para determinar el origen de las amenazas y su alcance.
Además, se recordó que este tipo de situaciones viene siendo advertido por autoridades judiciales a nivel provincial. En ese sentido, se señaló la preocupación por el acceso de niños y adolescentes a plataformas digitales con contenidos violentos, lo que requiere un trabajo conjunto entre familias, instituciones educativas y organismos del Estado.
Delicada
Tras lo ocurrido, la Escuela Particular Inc. Nro. 1129 “Inmaculada Concepción” emitió un comunicado en el que dijo que “como institución educativa estamos atravesado una situación muy delicada a raíz de una amenaza recibida. De manera inmediata se activó el protocolo correspondiente, priorizando en todo momento el cuidado y la seguridad de nuestros alumnos y del personal escolar”.
La institución agregó: “Lamentamos profundamente lo ocurrido y comprendemos la preocupación que esto puede generar en las familias. Queremos transmitirles tranquilidad, ya que la situación fue abordada conforme a las normativas vigentes”, en tanto solicitó a toda la comunidad “actuar con responsabilidad y prudencia, evitando la difusión de información no confirmada. Ante cualquier inquietud, les pedimos acercarse a la institución, donde podremos brindarles la información necesaria”.
21 de abril
Un día más tarde, un hecho de similar tenor se produjo en el Colegio “San José”, de Reconquista. Según informó la Unidad Regional IX de Policía, a las 12:30 del viernes numerarios de la fuerza de seguridad acudieron a la sede escolar ubicada en calle Iturraspe al 842, tras tomar conocimiento sobre una posible amenaza.
Arribados, se entrevistaron con la directora Lelia López (50), quien informó que un alumno detectó en el baño una inscripción amenazante en la pared. El hecho fue comunicado internamente conforme protocolo vigente, se documentó la situación y la inscripción fue eliminada para evitar alarma entre los estudiantes. De ahí en más, se dio intervención al Ministerio Público de la Acusación, remitiéndose el material fotográfico para evaluación por la fiscalía en turno.
A raíz de la novedad, el colegio difundió un escrito dirigido a las familias donde confirmó que la leyenda hallada en el baño de varones hacía referencia a un supuesto tiroteo previsto para el próximo 21 de abril.
Colegio “San José”, de Reconquista difundió un escrito dirigido a las familias donde confirmó que la leyenda hallada en el baño de varones hacía referencia a un supuesto tiroteo previsto para el próximo 21 de abril. Desde el equipo directivo señalaron que “este tipo de manifestaciones genera preocupación en la comunidad educativa y debe ser tomado con absoluta seriedad”.
Ante esta situación, la institución informó que se siguen las indicaciones ministeriales y solicitó a las familias dialogar con sus hijos sobre la gravedad de este tipo de hechos. “No se trata de una broma: las amenazas vinculadas a situaciones de violencia constituyen un delito y pueden tener consecuencias legales”, advirtieron.
Asimismo, recordaron que, de acuerdo con la normativa vigente, este tipo de conductas puede derivar en intervenciones judiciales, por lo que remarcaron la importancia del acompañamiento familiar en la formación de los estudiantes.
En el comunicado también se hizo hincapié en la necesidad de reforzar el control en el hogar: se pidió a las familias supervisar los útiles escolares y extremar las medidas de seguridad en aquellos casos donde haya armas, para evitar que estén al alcance de menores.
Finalmente, desde la institución destacaron que “la construcción de una convivencia segura es una responsabilidad compartida entre la escuela y la familia”.
Más amenazas
Alrededor de las 11 del viernes, una patrulla policial acudió a la Colegio Secundario 523 del Barrio Guadalupe de Reconquista. La director, Doris Fogat, exhibió a los uniformados una fotografía de una amenaza escrita que fue encontrada en el lavamanos de la galería de lugar. La situación fue abordada por el equipo socioeducativo de la Región II de Educación y judicializada en el MPA.
A las 19:30 de ese día, Beatriz Rodríguez, directora de la Escuela Normal de Reconquista (56) requirió la presencia policial en el edificio escolar para denunciar que había encontrado un escrito en el baño de nenas con amenazas, y que en consecuencia de activó el protocolo de protección y contención.
Asimismo, a las 8:30 del sábado, Matías Rafael Ruiz Díaz Yoris (46), director de la Escuela N° 461 ubicada en calle Roca N° 1250 de Reconquista, denunció en sede policial que en la jornada del viernes tomó conocimiento que en el baño de varones de planta alta había inscripciones con amenazas, por lo cual se activó el protocolo vigente.
Una hora y diez minutos después, Claudia Aranda (50), la directora de Escuela de Educación Orientada N° 592 de Avellaneda expuso ante la policía que el día anterior aparecieron dos mensajes escritos en el baño de mujeres con amenazas. Ante la situación, el equipo directivo actuó conforme al protocolo, se registraron los mensajes mediante fotografías, y los quitaron para evitar alarmar al plantel de alumnos.
Paralelamente, a las 10:50 del mismo día, María Fabiana Barbona (54), directora de la Escuela N° 6044 “Ciudad de Reconquista”, dio cuenta ante el sumariante de turno que en la víspera junto a s equipo de trabajo tomaron conocimiento de inscripciones con amenazas en el baño de varones del primer piso. También en este caso se puso en marcha el manual de procedimiento vigente.























