La siembra de girasol y maíz temprano supera el 80% en el centro norte santafesino

La estabilidad climática registrada durante la última semana permitió a los productores del centro norte santafesino superar el 80% de la superficie prevista en la siembra de girasol y maíz temprano. Según el último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, el escenario también favoreció la recta final de la cosecha de maíz tardío y de algodón en la región, respaldado por una buena disponibilidad de agua útil en los perfiles de los suelos.

La estabilidad climática registrada durante la última semana permitió sostener el ritmo de las principales labores agrícolas en el centro norte de Santa Fe. Según el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, correspondiente al período comprendido entre el 9 y el 15 de septiembre de 2026, la siembra de girasol y maíz temprano superó el 80% de la intención prevista. El escenario también favoreció la continuidad de la cosecha de maíz tardío y algodón, la aplicación de fertilizantes nitrogenados y herbicidas y las tareas de seguimiento y evaluación de los cultivos en la zona núcleo regional.

Muy buena disponibilidad de agua en los perfiles

Las precipitaciones registradas durante el período fueron heterogéneas y tuvieron distinto impacto según las zonas y las características topográficas de cada lote. De acuerdo con el SEA, los excesos hídricos se fueron revirtiendo gradualmente hacia condiciones normales, sin registrarse encharcamientos ni anegamientos generalizados. La disponibilidad de agua útil se mantuvo en niveles muy buenos tanto en la cama de siembra como en los perfiles de los suelos, condición fundamental que permitió avanzar con las nuevas implantaciones sin sobresaltos en los campos santafesinos.

Girasol y maíz temprano superaron el 80%

La siembra de girasol alcanzó más del 80% de la superficie prevista en el área de estudio. Las tareas avanzaron principalmente sobre lotes previamente roturados y con buena disponibilidad de humedad. En los lotes ya implantados se observó una buena emergencia y un adecuado desarrollo vegetativo, particularmente en el centro norte del departamento General Obligado. Una evolución similar presentó el maíz temprano o de primera, cuya implantación también superó el 80% de la intención de siembra. Las labores continuaron con buen ritmo y se observaron trabajos sobre rastrojos de soja temprana, especialmente en el centro del departamento Las Colonias.

Concluyó la recolección de maíz tardío en casi toda la región

La trilla del maíz tardío llegó a su final en las principales zonas productivas del territorio provincial. En los departamentos San Martín y San Jerónimo, correspondientes al área sur, los rindes se ubicaron entre 80 y 120 quintales por hectárea. En el área centro, que comprende Castellanos, Las Colonias y La Capital, la cosecha también concluyó, con rendimientos de entre 70 y 100 quintales por hectárea. En el norte provincial, integrado por San Cristóbal, San Justo, Vera, San Javier y General Obligado, la recolección finalizó con rindes que oscilaron entre 55 y 80 quintales por hectárea. La principal excepción se mantiene en el departamento Nueve de Julio, donde todavía no se pudo completar la cosecha debido a las condiciones físicas de los suelos, los excesos hídricos y las dificultades de acceso en posiciones topográficas medias y bajas.

Algodón y trigo con evoluciones diferentes en los lotes

En la zona este algodonera finalizó la recolección. En el oeste, en tanto, se registró una mejora y un avance importante de las tareas, aunque todavía persisten dificultades de piso y accesibilidad en los lotes bajos. Los últimos rendimientos relevados fueron muy variables, desde 500 hasta 3.000 kilos por hectárea. En cuanto al trigo, el 96% de la superficie implantada se encuentra en estado bueno a muy bueno, con algunos lotes calificados como excelentes. El 4% restante presenta una condición de buena a regular. Hasta el momento no se detectaron plagas ni enfermedades de consideración, mientras que el mercado y los productores evalúan atentamente las cotizaciones internacionales y el impacto de las retenciones. Paralelamente, continuaron las aplicaciones de fertilización nitrogenada y la evaluación de alternativas de refertilización, de acuerdo con la evolución de los cultivos, las condiciones climáticas y la relación entre los costos de los insumos y el valor de la producción.