
Santiago Laplacette, presidente del Comité de Cuenca de Fortín Olmos, detalló los resultados de una reunión con autoridades provinciales de Recursos Hídricos. La preocupación está puesta en la falta de escurrimiento, los 1.350 milímetros acumulados en lo que va del año y lo que pueda ocurrir en los próximos meses. Se proyectan trabajos sobre unos 100 kilómetros de canales, intervenciones en el canal 290 y en sectores como La Loca, La Loquita y Los Ingleses. También estudian alternativas para aliviar el “cuello de botella” del arroyo Calchaquí.
La situación hídrica de Los Bajos Submeridionales y una extensa zona del departamento Vera encendió las señales de alerta entre productores y organismos vinculados al manejo del agua. El exceso acumulado, las dificultades para evacuarlo hacia el río Salado y la perspectiva de nuevas precipitaciones llevaron al Comité de Cuenca de Fortín Olmos a plantear directamente la problemática ante el Gobierno provincial.
Su presidente, Santiago Laplacette, confirmó a InfoVera que representantes del Comité mantuvieron una reunión en el Ministerio de Obras Públicas de Santa Fe, de la que participaron autoridades provinciales, técnicos y productores.
Según explicó, estuvieron presentes Nicolás Mijich, secretario de Recursos Hídricos; Hernán Larroquet, subdirector de Comités de Cuenca; el ingeniero Dante Cousina; Marcelo Sigaudo, integrante de la comisión y productor de Calchaquí, además de representantes vinculados con la problemática regional.
El encuentro tuvo como eje una preocupación que ya trasciende a Fortín Olmos: hay mucha agua acumulada y existen dificultades para lograr un adecuado escurrimiento hacia el río Salado.
“Preocupación muy grande”
Laplacette describió el escenario que motivó la gestión ante Provincia. “Llegamos a esta instancia con una preocupación muy grande por el exceso de agua, la dificultad que hay hoy para lograr un adecuado escurrimiento y el temor por lo que puede llegar a suceder en los próximos meses”, sostuvo.
La preocupación, aclaró, no se limita a las hectáreas productivas que puedan resultar afectadas. “No estamos hablando solamente de campos afectados, porque detrás de cada establecimiento hay familias, hay trabajadores, hay proyectos, esfuerzos de muchos años y maneras de vida”, señaló.
Para el dirigente, uno de los problemas centrales es que el agua no consigue salir de la región con la velocidad necesaria. “Vemos cómo está costando y no llega como debería llegar al Salado”, explicó.

1.350 milímetros de lluvia
Uno de los datos más contundentes brindados por Laplacette es el volumen de precipitaciones registrado. Según indicó, en la zona se acumularon aproximadamente 1.350 milímetros de lluvia en lo que va del año. “Eso excede todo”, resumió.
El presidente del Comité diferenció, sin embargo, el funcionamiento de las obras que están bajo responsabilidad del organismo del problema general de evacuación de los excedentes. “Los canales trabajaron bien, escurrieron bien. El problema mayor es la falta de escurrimiento del agua”, aseguró.
Es decir, el sistema interno puede transportar los excedentes, pero posteriormente encuentra limitaciones para continuar evacuándolos hacia los grandes receptores.
Casi 300 mil hectáreas
Laplacette destacó además la magnitud del territorio sobre el que trabaja el Comité de Cuenca. Según explicó, solamente en el distrito de Fortín Olmos se habla de una superficie cercana a las 300.000 hectáreas, sobre las cuales se desarrollan actividades productivas de enorme importancia para la región.
El Comité realiza fundamentalmente tareas de limpieza, zanjeo, drenaje y mantenimiento de desagües. Laplacette aseguró que durante el encuentro las autoridades provinciales reconocieron el trabajo que viene desarrollando la institución.
“Es un trabajo que muchas veces no se ve, pero requiere compromiso, tiempo, presencia y constancia. Es un esfuerzo que busca dar respuesta a las necesidades de todos los productores”, manifestó.
El recuerdo de 1998
Durante la reunión también apareció inevitablemente un antecedente que permanece muy presente en la memoria de los habitantes del norte santafesino: la emergencia hídrica de 1998.
Los participantes analizaron aquel escenario y lo compararon con las condiciones actuales para dimensionar los riesgos.
“La comparación con el escenario actual nos permitió dimensionar la importancia de anticiparnos y actuar cuanto antes, para que las consecuencias no sean mayores”, explicó Laplacette.
El objetivo, sostuvo, es no esperar a que una eventual profundización del fenómeno encuentre a la región sin capacidad de respuesta.
A partir de ese diagnóstico se comenzaron a definir acciones destinadas a fortalecer el sistema de drenaje.
Limpieza integral del canal 290
Entre los compromisos surgidos de la reunión aparece una limpieza integral de un tramo del canal 290. Laplacette señaló que se trata de una de las intervenciones consideradas necesarias para mejorar la evacuación de los excedentes.
A esto se agrega un paquete mucho más amplio de trabajos que involucraría aproximadamente 100 kilómetros de canales en el sector de la Ruta Provincial 98 hacia el norte. También se prevén intervenciones en sectores identificados como La Loca, La Loquita y Los Ingleses.
El dirigente afirmó que estas obras forman parte de las alternativas discutidas con Recursos Hídricos para intentar ganar capacidad de drenaje antes de que pueda agravarse la situación.
El arroyo Calchaquí, un “cuello de botella”
Uno de los puntos particularmente relevantes del encuentro fue el análisis de alternativas relacionadas con Golondrina y el arroyo Calchaquí. Laplacette explicó que se estudió la posibilidad de establecer alguna vinculación o intervención que permita mejorar el comportamiento del sistema.
“Se analizó la posibilidad de vincular el tema del Golondrina y el arroyo Calchaquí, procurando encontrar alternativas que favorezcan el escurrimiento”, explicó.
Y utilizó una expresión gráfica para describir el problema: “Siendo sencillo, el arroyo Calchaquí termina siendo un cuello de botella”.
La preocupación es que los excedentes llegan hasta determinados puntos del sistema, pero posteriormente encuentran dificultades para continuar su recorrido, ralentizando el drenaje de una superficie mucho mayor.
“Respuestas y con esperanzas”
Consultado sobre si efectivamente existió un compromiso de las autoridades provinciales, Laplacette fue afirmativo. “Tuvimos mucha atención, fuimos escuchados. La verdad que volvimos con un poco de esperanza”, sostuvo.
Y agregó: “Regresamos con respuestas, con esperanzas. Las dificultades son importantes y todavía queda mucho camino por recorrer, pero pudimos plantear nuestras inquietudes, que son las de todos los productores. Encontramos predisposición y soluciones”.
De todas maneras, el titular del Comité no minimizó lo que puede venir. “Esto nos permite mirar hacia adelante de otra manera, a pesar de lo que se va a venir, que va a ser realmente muy duro”, advirtió.
Gestiones con Vialidad Provincial
La problemática hídrica se cruza directamente con otro inconveniente estructural de la región: el estado de los caminos.
Laplacette contó que también se habían producido contactos con Vialidad Provincial y mencionó una reunión realizada el día anterior con participación de integrantes de la comisión.
Según afirmó, también allí encontraron “muy buena predisposición”. En el caso de rutas y trazas bajo jurisdicción provincial, señaló que existe el compromiso de intervenir y trabajar.
Pero el panorama cambia sustancialmente cuando se trata de caminos rurales. “Fortín Olmos no cuenta con caminos rurales”. Este fue uno de los planteos más duros de la entrevista. “El problema no sólo es la falta de escurrimiento o la inundación. Nosotros, como Comité, no tenemos potestades sobre los caminos rurales”, explicó Laplacette.
Para el dirigente, el deterioro de esos caminos golpea de manera directa a los productores y a las familias que viven en el territorio. “No tenemos respuesta en cuanto a soluciones en los caminos rurales, que es una queja muy grande de los productores. Y es lógica, porque frente a una emergencia no solamente pensemos en que tienen que despachar hacienda: también tienen que llegar a su hogar o salir por distintas cuestiones”, afirmó.
Luego fue todavía más contundente: “La zona de Fortín Olmos no cuenta con caminos rurales. No tenemos caminos rurales”.
Laplacette aseguró que el Comité llegó incluso a ofrecer sus recursos y estructura para colaborar con los caminos. Sin embargo, explicó que legalmente no puede hacerlo porque no se encuentra dentro de las competencias del Comité de Cuenca.
“Hoy nosotros hasta nos ofrecimos a ver cómo podemos colaborar en cuanto a caminos rurales y no nos permiten porque no es una potestad nuestra”, explicó. Ante la consulta de InfoVera sobre si estarían dispuestos a asumir esa tarea en caso de alcanzarse un acuerdo institucional, respondió afirmativamente.
Pero indicó que sería necesario que la autoridad comunal correspondiente delegara esa competencia al Comité y sostuvo que actualmente no existe una buena comunicación con el jefe comunal de Fortín Olmos.
Incluso mencionó como referencia experiencias de comités hidroviales, donde las cuestiones hídricas y viales se abordan conjuntamente.
“Irreversible”
El diagnóstico de Laplacette sobre las trazas rurales fue especialmente preocupante. “Al margen de que la situación de los caminos rurales ya es irreversible, nosotros siempre nos pusimos a disposición para ayudar y dar una mano en lo que podemos”, manifestó.
El Comité, aclaró, tampoco dispone de recursos ilimitados, pero considera indispensable buscar mecanismos de cooperación frente a una situación que afecta transversalmente a toda la producción.
El problema adquiere todavía mayor importancia ante una eventual emergencia hídrica: un camino intransitable no sólo complica la producción y el traslado de hacienda, sino que puede dejar aisladas a familias que viven en establecimientos rurales.
Canal La Chiva
Dentro de los trabajos que ya pudieron concretarse, Laplacette destacó la finalización de una obra que consideró importante. “Ahora se terminó la limpieza del canal La Chiva”, confirmó.
El canal se encuentra en la zona de Fortín Olmos y su intervención forma parte de las acciones destinadas a mantener operativa la red de drenaje.
Respecto de las nuevas obras acordadas con Provincia, señaló que regresaron de Santa Fe con la promesa de que los trabajos comenzarán cuanto antes.
Una carrera contra el clima
La gran incógnita es si habrá tiempo suficiente para concretar las intervenciones antes de que las condiciones meteorológicas vuelvan a complicar el panorama. Consultado específicamente sobre esa posibilidad, Laplacette respondió: “Según lo dialogado hoy, sí. Hay que ver qué es lo que va sucediendo con el clima”.
Esa última variable es imposible de controlar y explica buena parte de la urgencia planteada por productores y miembros del Comité.
Con 1.350 milímetros acumulados, suelos con una elevada carga de agua y dificultades de escurrimiento, el objetivo es aprovechar cada ventana disponible para limpiar canales, mejorar drenajes y remover puntos críticos antes de nuevas precipitaciones importantes.
Del reclamo a los compromisos
La reunión dejó así una agenda concreta: intervenir el canal 290, trabajar sobre aproximadamente 100 kilómetros de canales en el corredor de la Ruta 98 hacia el norte, actuar en La Loca, La Loquita y Los Ingleses y estudiar alternativas vinculadas a Golondrina y al arroyo Calchaquí.
A ello se suma la coordinación con Vialidad para aquellas trazas que son competencia provincial. Para Laplacette, haber conseguido respuestas oficiales representa un avance, aunque reconoce que la magnitud del problema obliga a mantener la cautela.























