
Al mediodía, un joven de 24 años identificada como N. M. M. ingresó al Hospital de Reconquista; luego de ser examinada se determinó que habria sufrido un aborto en su domicilio.
De acuerdo a estudios médicos, el feto tendría una gestación mayor a 30 semanas.
La abuela relató, según fuentes policiales, que en horas de la mañana su nieta le avisó que habia ido al baño y que habría abortado a la criatura, desconociendo donde estaría el cuerpo.
Tras una búsqueda, en horas de la siesta, el feto fue trasladado por familiares hacia Hospital de Reconquista tras haberlo hallado aproximadamente a 200 metros al oeste de la vivienda, en un baldío del barrio Nueva Fe; ingresó al nosocomio ya sin signos vitales .
El fiscal de turno ordenó la realización de una autopsia.























