
Con la llegada del verano, es común que animales silvestres propios de nuestro monte se acerquen a zonas urbanas. Aunque en su mayoría son inofensivos, es importante saber cómo actuar para evitar situaciones de riesgo, tanto para las personas como para los propios animales.
“La buena noticia es que hoy existe una mayor conciencia ambiental y cada vez son menos los vecinos que atentan contra estos animales cuando aparecen en sus domicilios. Sin embargo, es fundamental informar y saber qué hacer para garantizar la seguridad de todos”, expresó la concejal Capello.
En estos casos, quienes generalmente intervienen son los efectivos de la Guardia Rural Los Pumas, encargados de asistir a la comunidad, capturar a los animales de manera segura y trasladarlos a un lugar adecuado. Cabe destacar que cuentan con experiencia y capacitación específica, y que en cada intervención trabajan de forma coordinada con personal de Fauna de la Provincia de Santa Fe, quienes evalúan la situación y brindan las indicaciones correspondientes según el animal y el lugar donde se encuentra.
“Es destacable el trabajo articulado entre el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático y el Ministerio de Seguridad, con un objetivo común: cuidar la fauna silvestre y proteger a la comunidad”, señaló la concejal.
En los próximos años, además, se prevé la incorporación de la figura del Guarda Fauna en la Reserva del Potrero 7B, un proyecto que avanza en nuestro departamento y permitirá una mayor capacidad de respuesta, además de tareas de preservación, control y estudio de la fauna local.
De manera inmediata, y como medida de prevención, es fundamental reducir las condiciones que favorecen la presencia de animales silvestres en zonas urbanas. Para ello, resulta clave:
“En los últimos días hemos recibido numerosos reclamos de vecinos, por lo que estamos enviando las notas correspondientes a las áreas competentes. Somos conscientes de que las lluvias favorecen el rápido crecimiento de los pastizales, pero aun así es un servicio que debemos abordar
No se trata de una cuestión estética, sino de una necesidad vinculada a la seguridad urbana, la salubridad y la transitabilidad. Entre todos podemos contribuir a tener una ciudad más limpia, segura y habitable, siendo responsables del espacio que habitamos.” Concluyó Capello























